Debate entre candidatos a Senado EEUU toca inmigración y drogas
PHOENIX. – La inmigración de trabajadores indocumentados a Estados Unidos y la violencia del narcotráfico en el vecino México fueron dos de los temas abordados el domingo por la noche durante un debate entre los cuatro candidatos por un escaño al Senado federal por Arizona, incluido el actual senador republicano John McCain.
McCain, quien ya ha sido senador durante cuatro períodos y busca la reelección, dijo que la porosidad de las fronteras de Estados Unidos son tanto un problema de seguridad nacional como una cuestión de derechos humanos.
McCain subrayó que varios políticos en México han sido asesinados por los carteles del contrabando de drogas hacia Estados Unidos y que cientos de inmigrantes indocumentados mueren cada año en el desierto entre ambas naciones mientras tratan de ingresar ilegalmente al país.
La brutalidad y los abusos contra los derechos humanos están más allá de lo horrendo, dijo McCain, quien también fue rival del ahora presidente Barack Obama en las pasadas elecciones presidenciales.
El candidato demócrata al Senado por Arizona Rodney Glassman dijo que el gobierno norteamericano debe encontrar una manera para que los trabajadores extranjeros ingresen al país legalmente.
Criticó al senador McCain diciendo que durante sus cuatro períodos ha hecho énfasis en asegurar la frontera antes de hacer frente primero a las realidades económicas que motivan a la gente a entrar a Estados Unidos si documentos.
Se trata de tener (en el Senado) a alguien que vaya a trabajar con todos para encontrar soluciones, no sólo para servir como ariete partidista, tratando de lograr nada más que el engrandecimiento propio y la promoción de su futuro político, dijo Glassman, un ex concejal de la ciudad de Tucson.
McCain, que alguna vez abogó por hallar una vía a la ciudadanía para los inmigrantes ilegales en el país, estimados en 12 millones, no respondió directamente a las críticas de Glassman y en cambio se apegó a su mensaje sobre la seguridad fronteriza.
Si no aseguramos las fronteras en primer lugar, nos encontraremos con otro nuevo grupo de personas que llegaron a este país ilegalmente y luego vamos a tener que tratar con esto de nuevo, dijo McCain, agregando que cualquier programa de trabajadores huéspedes podrá analizarse después que se fortalezca la frontera.