Mujer de origen dominicana se siente afortunada de cumplir 25 años en Policía Municipal de Madrid

  • Tras condecoración, celebra cuarto de siglo de vocación y servicio a Madrid sin olvidar historia familiar que la une a RD
  • A través del Teatropolis vendrá al país a desarrollar una labor educativa y de concienciación sobre prevención y seguridad vial

María Espinosa Feliz portando su uniforme condecorado. Fuente externa.
María Espinosa Feliz portando su uniforme condecorado. Fuente externa.

Santo Domingo.- Nunca olvides de dónde vienes mientras luchas por llegar adonde quieres”. Con esa frase, María Altagracia Espinosa Feliz resume el camino que la ha llevado a celebrar 25 años de servicio como mujer policía municipal de Madrid, una carrera que soñó de joven.

Hija de padre español y madre dominicana, Espinosa Feliz fue condecorada por sus años de servicio junto a otros agentes, reconocimiento que vive con especial emoción al recordar todo el camino recorrido hasta vestir ese uniforme.

“Mi padre, Fortunato, era burgalés, de la provincia de Burgos, en Castilla y León; siendo muy joven llegó a Santo Domingo, donde conoció a mi madre, Carmen, ‘Chichí’. Allí formaron su familia y nacieron cuatro de mis hermanos: Josefina, José Manuel, Rey y Gerardo, después regresaron a España”, narró.

María Espinosa Feliz posa funto a una motocicleta. Fuente externa.
María Espinosa Feliz posa funto a una motocicleta. Fuente externa.

Tras regresar a España en 1965, la familia vivió inicialmente en el País Vasco, donde nacieron Alberto y posteriormente ella. Más tarde, en 1975, se establecieron en Alcalá de Henares, ciudad en la que creció y construyeron buena parte de su vida.

“Aquí crecimos los seis hermanos en una familia trabajadora, aprendiendo desde pequeños que las cosas había que ganárselas con esfuerzo”, recuerda.

Durante estos 25 años de servicio ha desarrollado distintas funciones relacionadas con la seguridad ciudadana, vigilancia y regulación del tráfico, prevención, atención y auxilio a los ciudadanos, y protección de la convivencia en la ciudad; también le ha permitido contemplar la profunda transformación experimentada por la Policía Municipal de Madrid.

María Espinosa Feliz junto a un colega. Fuente externa.
María Altagracia Espinosa Feliz junto a un colega. Fuente externa.

“Cuando miro atrás, el cambio ha sido enorme”, refiere tras destacar especialmente la mejora de las instalaciones y vestuarios, modernización de los sistemas de comunicación y los medios tecnológicos, la evolución de la uniformidad y la renovación de la flota de vehículos y motocicletas, además de la incorporación de nuevos recursos para facilitar el trabajo policial.

“Hemos ido creciendo como profesionales al mismo tiempo que el Cuerpo se modernizaba y se adaptaba a una ciudad y a una sociedad que también ha cambiado muchísimo”, explica.

Para Espinosa Feliz, alcanzar estos 25 años tiene además una dimensión muy personal. Su padre falleció un año antes de que consiguiera ingresar en la Policía Municipal de Madrid.

“Luché por uno de mis grandes sueños: ser policía; lo conseguí, aunque mi padre no pudo verme con el uniforme. Por eso este logro siempre ha tenido para mí un significado muy especial”, explicó Espinosa Feliz vía WhatsApp.

“La Nena”, como le llaman cariñosamente sus familiares, recibe esa distinción mirando atrás con orgullo por una trayectoria dedicada al servicio público.

Pertenece al Teatrópolis

Dentro del ámbito policial participa en el Teatrópolis, grupo creado por Montejano, excomisario principal de la Policía Municipal de Madrid, que utiliza el teatro como herramienta educativa para transmitir mensajes de prevención y seguridad vial.

María Espinosa posa con algunos compañeros de la policía de Madrid. Fuente externa.
María Altagracia Espinosa posa con algunos compañeros de la policía de Madrid. Fuente externa.

En el mes de noviembre, Teatrópolis viajará a República Dominicana a través de IPA (International Police Association / Asociación Internacional de Policía), donde realizará representaciones en distintos puntos del país para desarrollar una labor educativa y de concienciación sobre prevención y seguridad vial.

Para María Altagracia será un viaje especialmente significativo: volver a la tierra de sus raíces familiares como policía junto a compañeros de labor, después de cumplir 25 años de servicio en Madrid.

Policía sobre ruedas

Antes de vestir el uniforme, María Altagracia tuvo diferentes trabajos. En uno de ellos repartía pizzas conduciendo una motocicleta de 250 cc. Aquella experiencia le despertó una pasión por las motos que terminaría formando parte de su vida.

Años después, creó en Alcalá de Henares Moteras La Dulce Harley, un club femenino nacido para dar visibilidad a la mujer motera.

Entre sus iniciativas destaca el impulso de la estatua dedicada a la Mujer Motera, situada en Alcalá de Henares y considerada inicialmente única en el mundo por estar dedicada específicamente a este colectivo.

María Espinosa Feliz y sus compañeros de promoción.
María Espinosa Feliz y sus compañeros de promoción. Fuente externa.

Esa iniciativa contó con el respaldo unánime de los grupos políticos municipales y se convirtió en un símbolo de libertad y reconocimiento de la mujer dentro del mundo de las dos ruedas.

Su inquietud por emprender nuevos proyectos recién la llevó a crear Paraíso de La Dulce Harley, S.L., una nueva faceta empresarial que compagina con su trayectoria profesional.

Vínculo de María Altagracia con RD comenzó antes de su nacimiento

Su padre, Fortunato, llegó al país durante la época de Rafael Leónidas Trujillo como parte de uno de los grupos de inmigrantes españoles que se establecieron en la colonia de Sabana Alta (Guanito) en San Juan de la Maguana, según las historias transmitidas por sus antepasados.

Él conducía una guagua conocida como “La Burgalesa”, en la que transportaba pasajeros; en uno de esos viajes llegó hasta Padre Las Casas, Azua, para llevar provisiones. Allí conoció a Carmen “Chichí”, la mujer dominicana con la que acabaría formando su familia.

Aquí nacieron cuatro de sus seis hijos y, tras los acontecimientos políticos y sociales vividos en el país durante esos años y la contienda de abril de 1965, Fortunato decidió regresar a España junto a su familia.

María Espinosa Feliz en un audiovisual de la cuenta de instagram de la policia de Madrid. Fuente externa.
María Espinosa Feliz en un audiovisual de la cuenta de instagram de la policia de Madrid. Fuente externa.

“Aunque mi vida esté en España, República Dominicana siempre será parte de mis raíces y de mis vivencias familiares. Allí comenzó la historia de mis padres y nació buena parte de nuestra familia”, afirma.

Al recibir el reconocimiento como mujer policía municipal de Madrid, Espinosa Feliz mira hacia atrás y ve a aquella joven que repartía pizzas en una motocicleta, a la hija que perdió a su padre poco antes de cumplir su sueño y, sobre todo, a la mujer que durante un cuarto de siglo ha vestido el uniforme que siempre quiso.

Ella resume esos 25 años con la misma frase con la que comenzó su historia: “Nunca olvides de dónde vienes mientras luchas por llegar adonde quieres".

Sobre el autor

Yanet Féliz

Periodista con amplia experiencia en temas de medio ambiente y ciudadanía.