De nuevo el espacio público
El anuncio de campañas para perseguir a los invasores de áreas verdes y espacios públicos es una constante en el Distrito Nacional, la provincia Santo Domingo y otras ciudades importantes del país.
No hay nada más codiciado que áreas verdes, que deben cumplir con una función básica en un determinado sector, pero que al paso del tiempo nunca son atendidas por los respectivos ayuntamientos, o remozadas, por lo que concitan la atención de algún poderoso de turno, y terminan, con el uso de su poder, adueñándose de dicha área.
El espacio público también corre la misma suerte. Es el lugar idóneo y más económico, en la República Dominicana, para establecer sin que implique el pago de impuestos una cadena de negocios que funcionan al aire, y la moda va desde micro, medianas y grandes empresas.
El mal, por recurrente, se ha tornado una vía fácil para que muchos padres de familia se adueñen a diario; y además, que las autoridades se tornen tolerantes y permisivas ante el fenómeno que crece a diario.
En el presente quinquenio se ha tornado una moda ocupar los espacios públicos para la venta de vehículos. Así vemos como en calles, aceras y entradas de marquesinas se instalan agencias para la venta de vehículos. Ojalá que podamos contar con un plan firme, que garantice, formalmente, la toma del espacio público por parte del Ayuntamiento del Distrito Nacional y todos los ayuntamientos del país.
Los munícipes merecen un mejor uso de su espacio público.