De nuestra Constitución

Hace poco se dio a conocer una iniciativa que busca involucrar de manera temprana a los estudiantes con el conocimiento de la Constitución, conocida como la Carta Magna de las leyes del país.

El Tribunal Constitucional y el Ministerio de Educación pretenden implementar tan titánica labor. Nada más útil para el presente y el futuro de un país que educar a sus futuros ciudadanos en el respeto y temor a las leyes.

Eso garantiza que podamos tener hombres y mujeres conscientes de cuál es su papel en la sociedad, cuáles son sus derechos y de qué forma deben comportarse, en consecuencia, para conformar entre todos una sociedad más justa, equitativa y participativa, con vocación de desarrollo.

En resumidas cuentas, gana el pueblo, gana el país y gana la región y el conglomerado de naciones donde está inserta la República Dominicana en su condición de país democrático.

En ese orden, en la medida en que los estudiantes conocen y estudian la Constitución, debemos preocuparnos por el presente y reaccionar ante las constantes violaciones de que es objeto actualmente este cuerpo de leyes.

El futuro de los estudiantes y el país debe preocuparnos. Pero podemos perder el futuro si no somos más enfáticos, las autoridades y los ciudadanos, en el respeto irrestricto y cabal de las leyes.