El expresidente argentino Fernando de la Rúa (1999-2001) comenzó a ser juzgado ayer junto a otras seis personas acusadas de sobornos para que el Senado aprobara en el año 2000 una reforma laboral exigida por el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El exlíder de la Unión Cívica Radical asumió el poder en diciembre de 1999, sin llegar a completar su mandato de cuatro años. En diciembre de 2001 huyó de la Casa Rosada en un helicóptero, dejando a la Argentina a merced de la peor crisis socio-económica de su historia.
El escándalo llevó a la renuncia al entonces vicepresidente Carlos Álvarez (centroizquierda) y fue el detonante de una severa crisis institucional, política y económica, que derivó en la caída del gobierno de De la Rúa a finales de 2001, en medio de una rebelión popular que dejó una treintena de muertos.
Poco antes de empezar la primera audiencia la defensa distribuyó un papel del puño y letra del acusado. En ese documento, el expresidente de 75 años califica la causa que se debate en el Tribunal Oral Federal, de absurda y llena de contradicciones.
Se estima que el juicio durará entre ocho y 10 meses. Lo suficiente para que presten declaración unos 300 testigos, entre los que cabe destacar al expresidente Eduardo Duhalde y al actual jefe de la Confederación General del Trabajo (CGT), Hugo Moyano.
La presidenta Cristina Kirchner prestará testimonio por escrito.
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