Davy pidió ayuda en dos lugares… pero el tiempo no esperó

Davy pidió ayuda en dos lugares… pero el tiempo no esperó
Davy pidió ayuda en dos lugares… pero el tiempo no esperó

Santo Domingo.- Desde el fin de semana, en todo el país se comenta la tragedia ocurrida en Santiago, donde un conductor de un camión recolector de desechos sólidos perdió la vida tras ser perseguido por un grupo de motoconchistas luego de un roce con uno de ellos en plena vía.

Todo comenzó en la zona de la calle 21A, en Santiago, cuando, según los reportes, se produjo un incidente menor entre el camión que conducía Davy Carlos Abreu Quezada y uno de los motoristas. Ese hecho habría detonado una persecución que terminó extendiéndose por varios puntos de la ciudad y culminó en el Palacio de Justicia.

En su intento por salvar su vida, el conductor se detuvo primero en un destacamento policial del Ensanche Espaillat, donde pidió ayuda a gritos. Sin embargo, al no recibir una respuesta efectiva, continuó su marcha.

Minutos después llegó hasta el Palacio de Justicia de Santiago, donde finalmente ocurrió la agresión que le provocó las heridas mortales.

El Sistema Nacional de Emergencias 9-1-1 recibió la llamada a las 3:28 de la tarde. La ambulancia llegó alrededor de las 3:38, y el joven ingresó al hospital a las 3:45 de la tarde. En menos de 20 minutos, su condición ya era crítica.

Davy fue trasladado al Hospital Regional Universitario Presidente Estrella Ureña, ubicado justo frente al Palacio de Justicia, donde recibió las primeras atenciones médicas.

El doctor Miguel Ortega, director del centro, explicó que llegó prácticamente en estado de shock, con una herida en la vena femoral que provocó una pérdida masiva de sangre.

En sus palabras: “En estos casos los segundos cuentan, los minutos pueden ser la diferencia entre la vida y la muerte”.

Mientras tanto, en la escena, varios testigos intentaron auxiliarlo. El conductor de autobús del Poder Judicial, Henry Gómez, relató que fue uno de los primeros en asistirlo: “Yo lo agarré y lo senté, le vi el pantalón lleno de sangre… llamé de inmediato al 9-1-1”.

El testigo Alberto Gutiérrez afirmó que el hecho lo afectó profundamente: “No pude dormir en toda la noche pensando en lo que pasó”.

Otro testimonio, el de Romere, describió la confusión inicial en la parada de Rafey, donde comenzó la persecución.

Los presentes coinciden en que Davy repetía mientras era asistido: “No me dejen morir”, pero pese a los esfuerzos, falleció debido a la gravedad de la herida y la pérdida de sangre.

De acuerdo con las informaciones, el joven tenía más de nueve meses laborando como chofer para la Compañía de Limpieza Urbana (Comlursa).

En el plano judicial, el Ministerio Público depositó ante la Oficina de Atención Permanente la solicitud de medidas de coerción contra siete motociclistas vinculados al caso, solicitando prisión preventiva.

Los imputados son Adony Antonio Ureña Ventura, Andrés Monclú González, Carlos Andrés Roa Morán, Miguel García Balbuena, Joanfry Joel Núñez, Juan Carlos Soto Ortiz y Kelvin Francisco Metz Cruz. Una octava persona no identificada permanece prófuga.

El Ministerio Público ha calificado el hecho como asesinato y asociación de malhechores, mientras continúa la investigación.

El caso deja una misma sensación entre quienes lo vivieron: todo ocurrió demasiado rápido, en muy poco espacio y con un desenlace que aún genera preguntas.

Sobre el autor

Katherine Espino

Katherine Nicole Espino Cuevas. Periodista, locutora profesional y CMM. Máster en Comunicación Política Avanzada por Next Educación (Madrid). Amante de la escritura bien hecha, las historias con sentido humano y las causas sociales. Creo en la...