Santo Domingo.- La rivalidad política entre la actual alcaldesa del Distrito Nacional Carolina Mejía y David Collado, Ministro de Turismo, sumó un nuevo capítulo dentro del Partido Revolucionario Moderno (PRM). Durante la reciente reunión del Comité Nacional de la organización, ambos liderazgos midieron fuerzas y se robaron toda la atención.
Para demostrar su poderío no hubo necesidad de mesas electorales ni votaciones. Bastó con una entrada triunfal cuidadosamente planificada por los equipos de trabajo de ambos aspirantes presidenciales, con vítores incluidos, cientos de fotografías y efusivos saludos.
La llegada de Mejía alborotó la asamblea, a la que sorpresivamente tuvo acceso la prensa. “¡Ella es, ella es, ella es!”, se escuchaba corear fuertemente a sus seguidores mientras la alcaldesa se abría paso.
La entrada del ministro de Turismo estuvo acompañada por una algarabía similar. Entre abrazos y apretones de manos, decenas de simpatizantes aclamaban a Collado como el próximo presidente de la República.
A la salida del evento se repitió la misma escena. En el caso de Collado, tardó poco más de 30 minutos en lograr llegar hasta su vehículo, mientras era grabado en todo momento por el ministro de Deportes, Kelvin Cruz. Finalmente, abordó una guagua repleta con al menos cinco personas en la parte trasera.
Si bien este despliegue de masas forma parte de una clara estrategia comunicacional, las acciones evidencian una creciente polarización entre Mejía y Collado, dejando temporalmente en un segundo plano a los demás aspirantes a la candidatura del oficialismo.
En medio de este ambiente de evidente campaña interna, el presidente Luis Abinader aprovechó su discurso para enviar una contundente advertencia. El mandatario exhortó a la militancia perremeísta a no cometer los errores de división que llevaron a otros partidos a perder el poder, exigiendo humildad y cohesión de cara a los próximos retos políticos.
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