Dar el primer ejemplo

Hay políticos y legisladores que ponen su atención al alza que experimentan los combustibles; y van más lejos: plantean una reducción sensible a los impuestos de los hidrocarburos.

Todo parece indicar que los dominicanos pagamos por encima del promedio de América Latina en impuestos a los combustibles, por lo tanto no estaría mal que en una reforma fiscal integral éste sea uno de los puntos a tomar en cuenta.

Pero una medida aislada podría generar otras distorsiones. Por lo tanto, bien podría convertirse el Congreso Nacional en la bujía que empuje la tan necesaria reforma fiscal integral.

Pudieran nuestros congresistas dar un primer paso y eliminarse todos los gastos a los que incurren ambas cámaras en asuntos que se distancian de la función legislativa.

Cualquier acción que salga del Congreso en materia de austeridad o en asuntos impositivos saldrá empañada hasta que se mantenga vigente el inexplicable barrilito de los senadores o los absurdos “planes” de los diputados, como son los millones para “habichuelas con dulces” o regalos en algunas conmemoraciones.

Los dominicanos tienen una alta carga impositiva, pero también le pesa el derroche y dispendio de algunas estructuras estatales.