Domingo, 24 de marzo, 2019 | 3:44 pm

Danilo Medina busca ganar tiempo con incertidumbre sobre reelección

Perspectiva. El Mandatario procurará que se presente una coyuntura favorable para articular un proyecto continuista. Hegemonía. No se descarta que persiga tener liderazgo total dentro PLD.

El presidente Danilo Medina y el expresidente Leonel Fernández han agudizado sus diferencias sobre diversos temas.  archivo
El presidente Danilo Medina y el expresidente Leonel Fernández han agudizado sus diferencias sobre diversos temas. archivo


SANTO DOMINGO.-El presidente Danilo Medina ha jugado a ganar tiempo con mantener en el debate el tema de la reelección para los comicios previstos para 2020.

En el ambiente se esparce desde hace meses, más después de las últimas derrotas internas propinadas al expresidente Leonel Fernández, la idea de que el Mandatario y sus principales colaboradores en el Gobierno y dentro del Partido de la Liberación Dominicana, orquestan un proyecto dirigido a materializar una reforma de la Constitución y así eliminar “el nunca jamás” que pesa contra el Jefe del Estado, teniendo la puerta abierta para optar por otro periodo.

Sencillamente el gobernante busca un mejor posicionamiento en el mercado electoral, que actualmente le resulta poco beneficioso para articular un movimiento que le permita inclinar la balanza de la población favorable a un continuismo más allá de la fatal fecha del 16 de agosto de 2020.

Mayoría en el PLD

Medina y sus adeptos han demostrado tener fortaleza dentro del PLD, con una mayoría significativa para imponer decisiones y direcciones, pero en lo inmediato deberá enfrentar el escollo que representa el expresidente Leonel Fernández y sus seguidores para disponer de una estructura monolítica que le pueda garantizar un panorama exitoso de cara a los venideros comicios.

De ahí que Medina prolonga el debate de la reelección para marzo del próximo año, porque será a partir de ese momento que el PLD, en el escenario de su Comité Político, se abocará a discutir y definir los perfiles de sus candidaturas, no así el asunto referente a la reelección presidencial, de acuerdo a lo manifestado por Bautista Rojas Gómez, cercano colaborador del expresidente Fernández.

Si bien el fantasma de la reelección servirá de punto de ebullición a lo interno del PLD, existe también el rejuego que motorizan los precandidatos que ahora recorren el país y otros que podrían salir al ruedo, lo que permitirá que esta organización exhiba un activismo de unidad y de fortaleza, pero todo ese panorama quedará reducido desde que Medina despeje la duda que permea sobre su repostulación o no.

Figura en el debate

Con extender una decisión suya hasta marzo venidero, el presidente Medina también juega a mantenerse como una de las figuras prominentes en el espectro político-electoral dentro del PLD y en el ambiente nacional, desatando inclusive las pasiones de sus adversarios internos y de la oposición, además de todo el movimiento social que se enarbola desde la Marcha Verde con sus denuncias sobre la corrupción en la administración pública y contra la impunidad.

La estrategia a la que apela el presidente Medina es válida en la actual coyuntura, en virtud de que no puede excluirse del debate que sobrevendrá en su partido en torno a las candidaturas, ya que sus pasos estarán dirigidos a mantener la hegemonía actual en las estructuras partidarias y también la cohesión ante el liderazgo de peligro que representa el expresidente Fernández y su fuerza en el partido.

Los pasos de Medina de cara a marzo no sólo estarían supeditados a maniobrar sobre la definición de la candidatura presidencial del PLD, sino también surgir como el líder indiscutible de esta fuerza política, lo que persigue desde hace meses con sus acciones para desplazar a Fernández de las esferas de poder en esa afiliación política.

Despeje ambiente

Además del peligro que ahora representa Leonel Fernández para el proyecto reeleccionista, el presidente Medina y su equipo de estrategia esperarán que al paso del tiempo se despeje la nebulosa que incide negativamente en el panorama electoral, como los casos de la corrupción que se atribuyen al Gobierno, la inseguridad ciudadana y otras demandas insatisfechas.

El escándalo de los sobornos de la constructora Odebrecht y el pago irregular o no al brasileño Joao Santana para la campaña reeleccionista de 2016, estimado en más de mil millones de pesos, constituyen escollos principales que deberá sortear la administración danilista para potabilizar cualquier iniciativa que le permita fortalecer la conciencia en la sociedad sobre la conveniencia del continuismo en el Poder Ejecutivo.

Rechazo de leonelistas

Desde la visión del expresidente Fernández y su litoral partidario, un continuismo de Medina sería una aventura y un peligro para la unidad del PLD.

Si bien Fernández pudo reelegirse para los comicios de 2008, ya que constitucionalmente no estaba prohibido, en la actualidad mantiene un discurso de total advertencia, como lo hizo en mayo de este año al considerar que “tengo la absoluta convicción que unidos como una familia como debe ser, como los hijos de Juan Bosch, el PLD continuará gobernando en el año 2020, la unidad nos dará el triunfo electoral”.

En ese contexto, el paso de los meses y la definición del panorama político-social y económica podrían ser los mejores aliados y enemigos que pudieran tener el presidente Medina para articular o no un proyecto reeleccionista que le resulte exitoso y una aventura con un alto costo.

Artículo Carta Magna

— Prohibición
En el Título XV, Capítulo II de la Constitución proclamada el 13 de junio de 2015 se indica textualmente que “en el caso de que el Presidente de la República correspondiente al periodo constitucional 2012-2016 sea candidato al mismo cargo para el periodo constitucional 2016-2020, no podrá presentarse para el siguiente periodo ni a ningún otro periodo, así como tampoco a la Vicepresidencia de la República”.

Lo que dijo Danilo sobre la reelección

Expectativa. “El momento de yo tocar ese tema va a llegar. Y más ahora con la nueva Ley de Partidos que establece plazo para todo, incluso establece una fecha en la que los partidos tienen que inscribir los candidatos y establece fecha para las primarias, y eso es en el segundo semestre del año que viene.

Ahora, en el PLD nosotros decidimos hablar de ese tema en marzo del año que viene y en ese momento yo fijaré mi posición ante el país.

“Hasta el momento en que la dirección del PLD decida. Si es en marzo en marzo, si es en julio en julio. Yo tendré una posición”, dijo entrevistado por Jatna Tavárez.