Servidores heredados, cuentas inactivas y repositorios abandonados amplían la superficie de ataque y exponen a las empresas a riesgos cibernéticos y regulatorios. Kaspersky comparte recomendaciones para mitigar estas amenazas.
Sin notarlo, las empresas han ido acumulando datos olvidados dentro de su infraestructura que representan un riesgo creciente. Servidores heredados, cuentas inactivas y repositorios en la nube abandonados pueden convertirse en puertas de entrada para ataques sofisticados, advierte Kaspersky. Además de comprometer información sensible e incluso el cumplimiento de las leyes de protección de datos personales.
Si bien han dejado de utilizarse en las operaciones diarias, estos activos permanecen conectados a la infraestructura corporativa. Cuando los activos dejan de ser visibles para los equipos de seguridad y TI, comienzan a operar fuera de los modelos de gobernanza de la organización.
Además de aumentar los riesgos cibernéticos, estos elementos consumen recursos técnicos y financieros que podrían destinarse a iniciativas estratégicas”, afirma Claudio Martinelli, el director general para las Américas.