Cuentas del Estado
Los fondos de compensación del Gobierno siguen creciendo. Hay planes para especializar dineros del Estado para otras áreas y sectores económicos, lo que empezó con el sector energético, sin que se vea, a corto plazo, el sosiego en las facturas de los consumidores.
Hay planes de subsidios a corto plazo, que luego pasan a formar parte de los subsidios permanentes que arrastra el Gobierno de año en año, y que cargan el presupuesto del Estado y fuerzan el envío de presupuestos complementarios al Congreso Nacional que son aprobados al vapor.
Todavía está en estudio, pero puede que prospere, un plan de subsidio a los combustibles. Un tema que llama la atención, ya que se trata de un producto que mueve de manera muy sensible la economía nacional. Todo varía, en horas y días, cuando se produce un alza en el precio de los combustibles.
No es un secreto que los subsidios del presente ayudan a solucionar, a corto plazo una situación, pero a mediano y largo plazo las deudas crecen, el presupuesto y las cuentas del Estado se comprometen y el futuro económico se vuelve más oscuro e insalvable. Habría que pensar sobre la verdadera utilidad de algunos subsidios, pues en definitiva terminan pagándolos todos los contribuyentes.
Hay que tener cuidado con subsidios que tengan sólo efectos electorales, pero que pasados los comicios podrían ser un motivo de distorsión económica general.
El país no termina el 20 de mayo.
