Cuentas claras

Los asambleístas no estaban a gusto
Ayer parece que las cosas no estaban en su total orden en la Asamblea Nacional. No sólo por la rapidez como se discuten ahora los temas y como se aprueban, sino porque algunos asambleístas se sintieron incómodos por la falta de facilidades para realizar su honrosa labor en bien del país. A algunos de esos “dignos” representantes se les escuchó “pedir agua”, servicio que ahora no aparece en ningún lado en el entorno del salón de la Asamblea , lo que no ocurría al inicio de los debates. Los más osados se desplazaron hasta una cocina ubicada en la cercanía del salón para saciar la sed. Tampoco se ofrece a los asambleístas los acostumbrados servicios de café y jugos. Incluso, esta columna fue informada que hasta los mozos han desaparecido como por arte de magia.

Con muchos apuros
Los hechos han confirmado lo revelado por los diputados del Partido Reformista Social Cristiano que cargaron con sus mochilas hacia el litoral del Partido Revolucionario Dominicano. Temían que fueran vendidos como “vacas muertas” en las negociaciones anunciadas ayer con “bombos y platillos” por el presidente del PRSC, Federico Antún Batlle, para las elecciones congresionales y municipales. Sergio Cedeño, Agne Berenice Contreras, el senador Noé Sterling Vásquez y hasta el ex secretario general Víctor Gómez Casanova habían advertido que tras bastidores se hacían ofertas y contraofertas para un posible pacto electoral. La comisión del PRSC está integrada por los mismos de la película de siempre: Federico Antún Batlle y Ramón Rogelio Genao. Lo curioso es que la diputada Rafaela Alburquerque no fuera incluida, pero aún hay tiempo.