Cucaracha buca tu seto
Precisamente redactando estos párrafos, me encuentro con la información de que la sociedad dominicana de psiquiatría está dando su voz de alarma en relación con la salud mental del pueblo dominicano. Concuerdo completamente.
Sólo en un país con crisis de demencia, que un inconsciente ordene callar a una mujer intachable no genera ninguna reacción.
Que a una persona que posee más años en la vida política que los que posee de vida quien les escribe, y quien ha mantenido una conducta fuera de cuestionamiento, sea precisamente a quien se le hace una imputación por demás calumniosa, ridícula e infeliz, es evidencia de que tamos locos.
Merecedor del Casandra al absurdo es que se señale como corrupta a quien habiendo ocupado, entre otros, los cargos de senadora del Distrito Nacional, secretaria de educación y vicepresidente de la República, aún resida en su mismo apartamento desde hace más de cuatro décadas.
El clímax de lo inverosímil se alcanza cuando uno recuerda que el sujeto que se despacha con semejante pachotada es quien ha sido designado como jefe de un organismo (con un nombre larguísimo) que incluye la palabra ética y corrupción y en un país catalogado por organismos internacionales como el más corrupto del mundo.
Nadie conoce un solo sometimiento judicial hecho por el susodicho; sobra decir, que la misión encomendada por decreto presidencial no ha sido cumplida, y que como servidor público estamos frente a un verdadero fracaso.
No me cabe la menor duda de que situaciones como éstas han sido posibles por la incapacidad que hemos tenido para proteger a nuestros verdaderos líderes y gente valiosa. Para muestra un botón, remontémonos hasta Duarte, muerto en la inopia en el exilio.
Una tarea más para las nuevas generaciones es impedir que actuaciones de seres como el que lamentablemente ha ocupado el tiempo de estas líneas, se repitan, pues no hay dudas de que a quienes nos preceden les faltó coraje al permitir que gente que vive esparciendo odio se perpetuara.
Como lobo estepario, emito un aullido en el bosque tupido para ver si de una vez por todas se entiende que hay cosas que nunca se han debido postergar; hacer respetar a quien lo merece no debe conocer límites ni fronteras.
¿No nos da vergüenza que el más inescrupuloso detractor de Peña Gómez sea un gran señor?
Los hombres sólo siguen a quienes no vacilan; una sociedad jamás dará su respaldo a cobardes.
Así que respete y cállese usted!
Cucaracha busca tu seto