Cuánta confusión

La libertad de prensa en Santo Domingo está bien, gracias. La suspensión de uno u otro programa porque algún agraviado exija rectificación y el periodista se niegue, para luego continuar sus denuncias en otros canales de televisión, con cobertura de prensa impresa y radial, y ni hablar de redes sociales, lejos de preocupar a los periodistas debe ser motivo de satisfacción.

En efecto, el que algún propietario de medio saque cualquier programa no condena al periodista o productor al silencio, sino que aumenta su notoriedad y el alcance de su denuncia.

La legalidad o difamación de las imputaciones corresponde determinarla a un tribunal, como debe ser, sin censura previa. En el caso de Marino Zapete, su periodismo urticante y necesario seguramente continuará por la multiplicidad de medios existentes.

Luis García, propietario del canal TRA 45, no merece las diatribas endilgadas a él por una decisión de negocios pura y simple. Después de todo, hasta que lo sacó, ¿no era él quien permitía que en su negocio obrara Zapete? ¡Cuánta malagradecida libertad!

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Confusión

Sobre el autor

José Báez Guerrero

Abogado, periodista y escritor dominicano.