¿Cuándo será?
Lo único que falta a las Estrellas es contratar un dirigente nativo de Cuba, por decir algo.
Sus únicas dos coronas han sido ganadas por nacionales cubanos: Ramón Bragaña (1954) y Tony Pacheco (1967-68).
Desde la época de los Antún, en sus diferentes generaciones, el conjunto ha tenido hombres haciendo buenos esfuerzos y justo es destacar que el actual presidente, José Mallén, ha realizado todo lo humanamente posible por llevar un buen equipo al terreno conjuntamente con el cuerpo técnico que dirige Eddy Toledo. Las oportunidades no han faltado.
En esos 44 años sin levantar la copa, el equipo ha estado en la serie final 13 veces y en tres de ellas no ha podido aprovechar la máxima que establece que un juego lo gana cualquiera cuando ha perdido topes decisivos: 1975 (AC, 5-4), 1988 (E, 4-3) y 2000 (AC, 4-3). Los tropiezos, técnicos y casuales, han sido numerosos y variados. No caben aquí.
Es inexplicable, en una liga de seis miembros, cuatro hasta 1983, y en una época de equilibrio fruto de los sorteos. Algunos creyentes en cábalas han pensado que se envíe a un circo al elefante y que se suelte en banda el color verde, nada esperanzador en este caso.
Algún día será. ¿Cuándo? Sólo Dios lo sabe, nadie más.