Lunes, 23 de septiembre, 2019 | 10:00 am

Cuando recular es lo sabio



“Si tu plan no contiene una estrategia de retirada o posterior al ataque, sino que confías exclusivamente en la fuerza de tus soldados, y tomas a la ligera a tus adversarios sin valorar su condición, con toda seguridad caerás prisionero”, Sun Tzu, “El arte de la guerra”.

El país no puede darse el lujo de seguir más tiempo en una incertidumbre solo por la apetencia de una persona o un grupito que quiere seguir en el poder a toda costa.

La sociedad se ha pronunciado en contra de una nueva modificación a la Constitución, exclusivamente para permitir a Danilo Medina reelegirse.

Un líder auténticamente democrático debe escuchar el reclamo popular, aun cuando este no vaya acorde con sus intereses.

No es cierto que el actual mandatario sea el único dominicano víctima de una discriminación constitucional como alega su claque: de acuerdo con la Carta Magna, ningún dominicano con menos de 30 años (más del 28% de la población) puede ser elegido para el cargo de Presidente. Además, ya ha sido electo a este puesto en dos ocasiones, algo que solo otro dominicano vivo (Leonel Fernández) ha logrado.

Insistir en reelegirse es poner en juego la frágil institucionalidad que tenemos
Todos sabemos que en las circunstancias actuales, una modificación constitucional solo es posible quebrando voluntades a fuerza de dinero.

Sería entonces un gobierno con muy poca legitimidad. Un castillo de naipes en medio de una tormenta tendría más resistencia.

Es cierto que si se toma en cuenta que hemos tenido gobernantes como Lilís, Horacio Vásquez, Trujillo y Balaguer, el actual no ha sido el peor gobierno de nuestra historia, pero podría llegar a serlo, si Danilo insiste en repostularse, pues para ello tendría que ahondar en el clientelismo, la corrupción, irrespetar sus propias palabras, dividir al partido y burlarse de todos.

La insensatez de ahora es otro incontrovertible ejemplo de cómo el poder obnubila a los líderes, especialmente si son miopes, arrogantes o tienen miedo al peso de la justicia tras dejar el poder.

Ya sabemos que no les importa lo que dice la encuesta Gallup-Hoy del mes de mayo de este año, la cual reveló que el 68.3% de los dominicanos rechaza que se modifique la Constitución para permitir su repostulación.

Por tanto, los reeleccionistas deberían tomar en cuenta estos tres hechos: 1- La llamada a Danilo Medina de parte de Mike Pompeo, secretario de Estado de EE. UU., quien habló sin rodeos: Washington no está con la reelección.
2- La multitudinaria manifestación encabezada por Luis Abinader el pasado viernes, que demostró (¡por fin!) que la oposición tiene capacidad de movilización y que sus legisladores están firmes. Con su acción, Abinader empuja a otros líderes a salir a las calles contra la reelección.

3-La decisión de Leonel Fernández de protestar frente al Congreso Nacional junto a su gente en contra de la modificación de la Constitución.

Ante semejante escenario, insistir en buscar la reelección sería un desafío a toda la sociedad. Solo un necio o arrogante piensa que puede ganar una batalla peleando al mismo tiempo contra los de adentro y los de fuera.
Hay quienes piensan que recular es una muestra de cobardía o de debilidad. Para ellos la vida debe ir como una flecha, en línea recta, según sus deseos. Craso error.

La historia ha demostrado que cuando hay demasiados obstáculos, o cuando delante te espera un profundo desfiladero, recular es lo más sabio.

German Marte

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