Criterios para autorizar

Los accidentes se producen eventualmente y de inmediato se mira hacia el pasado, en busca de los que emitieron órdenes de funcionamiento de negocios cuando ya es tarde o hay personas al borde de la muerte.

Eso acaba de ocurrir recientemente con los hechos que envuelven a una envasadora de gas licuado de petróleo. Ahora, luego de la tragedia, se “tomarán las medidas que sean necesarias”, pero solo cuando se rindan los informes correspondientes.

También se habla de los criterios para autorizar la operación de las envasadoras. Muchas, la inmensa mayoría, ubicadas en zonas residenciales.

Dentro de esa revisión de criterios habría que incluir otros negocios. No solo las plantas de gas atentan contra la vida y la salud de los ciudadanos. Hablamos de otras envasadoras, las de agua. Que también operan saltándose los criterios hasta un momento en que se hacen las supervisiones de lugar.

Hay centros para la diversión nocturna, incluidos aquellos en que la ingesta de bebidas alcohólicas constituye su servicio capital, que también se saltan los criterios para autorizar su funcionamiento. De hecho, vivimos en un país donde las tragedias nos advierten sobre la falta de criterios.

Una realidad que nos lleva al refranero y las sentencias populares; y una de ellas plantea que el dominicano pone candado después que le roban.

Esperemos que esta situación trágica y dramática que acaba de pasar ayude a las autoridades competentes a reflexionar a fondo sobre un régimen de medidas preventivas.