La sangre estuvo a punto de llegar al río ayer en el hipódromo V Centenario, cuando el área administrativa fue militarizada y se les impidió la entrada a los empleados de esa parte del centro de carreras de caballos.
La militarización fue atribuida a una orden del presidente de la Comisión Hípica Nacional, Manfredo Codik, exigiendo el uso de carnet por parte de los empleados.
Asimismo, el presidente de la Federación Nacional de Dueños de Caballos de Carrera, Ángel Contreras, advirtió sobre la ocurrencia de hechos de sangre en el hipódromo Quinto Centenario, situación de la que responsabilizó al administrador Julio César Cuello.