Criminales de Honduras obligan a periodistas utilizar chalecos antibalas para salvar sus vidas
SAN PEDRO SULA, Honduras.- Ante la muerte de seis periodistas, entre ellos Jorge Orellana Georgino, el temor se ha apoderado de algunos reporteros sampedranos, quienes se han visto obligados a utilizar chalecos antibalas para proteger su vida.
El temor creció la noche del pasado martes cuando un criminal, aprovechando la oscuridad y agazapado en un árbol del barrio Los Andes, disparó contra Orellana, provocándole la muerte de inmediato.
Las autoridades descartan que el crimen esté vinculado con su profesión pero han recomendado a los profesionales de la comunicación tomar las precauciones necesarias para evitar ser víctimas de la violencia.
Pedro Rápalo, reportero gráfico de LA TRIBUNA, considera que es necesario tomar medidas de seguridad, considerando que los fotógrafos y reporteros diariamente se miran obligados a participar en escenas peligrosas.
Los atentados contra los comunicadores tienen con las barbas en remojo a los hombres y mujeres que se dedican a esa profesión, algunos de ellos hasta han anunciado que se van a retirar de este quehacer, particularmente los que participan en programas de opinión.
Otros comentan que pondrán su vida en manos de Dios, como aconsejó durante la misa de cuerpo presente de Georgino, monseñor Rómulo Emiliani.
En ese entonces, el religioso felicitó a los periodistas que trasmiten las noticias con exactitud, como lo demandan las Sagradas Escrituras.
Por su parte, la presentadora de un canal de televisión, Golda Sánchez, indicó que continuará con su carrera, que le ha dado muchas satisfacciones, pero aconsejó a sus colegas trasmitir las noticias de manera veraz, equitativa e imparcial.
Mientras que el presidente del Colegio de Periodistas de Honduras (CPH), capítulo norte, Orlando Escoto, aseguró que es necesario practicar un periodismo de manera profesional y andar por las orillas cuidándose la espalda.
Al referirse a la muerte de Georgino, los ojos de la periodista Mabis Cruz se llenaron de lágrimas, al tiempo que lo recordó como un hombre de bien, amante de su profesión, que no merecía morir de esa manera Hace unas semanas, el reportero de Canal 6 de televisión se salvó de morir a manos de sujetos desconocidos que lo persiguieron por razones desconocidas, teniendo que refugiarse en las cañeras hasta que el peligro había pasado.
Este mismo periodista y a raíz del incidente, optó por adquirir un chaleco antibalas, del que no se despoja día y noche, mientras anda en la calle a la caza de las noticias.
Aunque las autoridades aseguran que cuentan con algunas pistas de los responsables de la muerte de Orellana, hasta el momento solamente una persona ha sido detenida y está siendo investigada.
Al consultarle sobre estos crímenes, el subsecretario de Seguridad, Armando Calidonio, aseguró que estos asesinatos no quedarán en la impunidad y que están aislados del trabajo que realizaban las víctimas.
Hace unas semanas, el reportero de Canal 6 de televisión se salvó de morir a manos de sujetos desconocidos que lo persiguieron por razones desconocidas, teniendo que refugiarse en las cañeras hasta que el peligro había pasado.
Este mismo periodista y a raíz del incidente, optó por adquirir un chaleco antibalas, del que no se despoja día y noche, mientras anda en la calle a la caza de las noticias.
Aunque las autoridades aseguran que cuentan con algunas pistas de los responsables de la muerte de Orellana, hasta el momento solamente una persona ha sido detenida y está siendo investigada.
Al consultarle sobre estos crímenes, el subsecretario de Seguridad, Armando Calidonio, aseguró que estos asesinatos no quedarán en la impunidad y que están aislados del trabajo que realizaban las víctimas.