Coyuntura interesante

A uno y otro lado de la frontera dominico-haitiana se están produciendo hechos que llaman la atención.

Y lo hacen porque parecen excepcionales cuando deberían ser la norma.
De un lado, el presidente Luis Abinader y su asunción personal, si se quiere, de la política hacia Haití, y del otro lado el canciller Claude Joseph y su transparente enfoque de los intereses de su país.

Existe desde el año 96 del siglo pasado una Comisión Mixta Bilateral ideada para que se ocupe de las relaciones económicas entre los dos países, la cual, abandonada por la incapacidad para hacerla operativa, fue reactivada en este siglo con el fin de tratar desde ella comercio, migración y cooperación.

A los estudios realizados desde entidades como estas suelen serles de gran provecho la participación de las voluntades. Desde su instalación el día 16 de agosto del año pasado, el presidente Abinader, que tenía entre los asistentes al presidente haitiano Jovenel Moïse, no ha dejado de hacer y de manifestar su interés en tener con las autoridades haitianas un trato equitativo y transparente.

Allí está el trabajo de la referida comisión, que ha contado con la cooperación internacional en distintos momentos, tal vez resulta de provecho.

El doctor Joseph, ministro de Relaciones Exteriores y Cultos de Haití, ha dicho que tiene el encargo de su presidente de trabajar por unas buenas relaciones entre ambas naciones.

El viernes de la semana pasada habló en Puerto Príncipe de sus prioridades en relación con República Dominicana.

La integridad del territorio de cada uno de los dos países, la cooperación en salud, el desarrollo fronterizo y el equilibrio comercial, son algunos de los asuntos señalados por el canciller haitiano como parte de sus prioridades en el cargo.
No está mal para una buena declaración de intereses.