Cosas del pasado
Los imponderables en la carrera de un atleta son altísimos.
Eso hace que cada vez sean menos las organizaciones que firman contratos de largo alcance por sumas elevadas.
Las probabilidades de un colapso en cualquier sentido son un factor básico en la negativa que se está produciendo en el béisbol y otros deportes sobre los pactos prolongados.
¿Tomaron los Cardenales esas premisas para no negociar con Albert Pujols un contrato por 10 años y 300 millones?
Si lo hubiesen hecho, estarían sufriendo fuertes dolores de cabeza, porque si bien la fractura que sufrió después de colisionar con su compatriota Wilson Betemit no es algo del otro mundo, tampoco deja de tener importancia.
Para muchos ese accidente podría ser aprovechado por San Luis para ofertarle a Pujols un contrato por 125 ó 140 millones como máximo por cinco años.
Otro caso en extinsión son los de corto tiempo pero de mucho dinero envuelto.
Ese caso lo viven en estosmomentios en carne propia los quebrados Dodgers de los Ángeles con Manny Ramírez y Andruw Jones Jones, a los que deben pagar con urgencia 21 y 11 millones de dólares, respectivamente. Hay otras muestras más que fehacientes de porqué esos contratos serán cosas del pasado. El tiempo se encargará de demostrarlo.