Cosas del béisbol
La barrida que sufrió el poderoso equipo de Detroit ante los humildes Gigantes de San Francisco es una muestra más de que el béisbol es uno de los deportes más impredecibles.
Equipos que en el papel son invencibles se quedan cortos en momentos de estelaridad.
Nadie puede alegar que vaticinó el triunfo de los Gigantes ante Detroit, y mucho menos mediante una barrida.
Se esperaba todo lo contrario, después que Detroit se impuso por esa misma vía a los Yanquis.
Veremos tras el fracaso estrepitoso de la maquinaria de Jim Leyland si los analistas comienzan a pedir la cabeza de los matatanes que barrieron con todo antes de la Serie Mundial.
Con el resultado de este enfrentamiento queda claro que en béisbol cualquier cosa puede pasar, que no hay enemigo tan pequeño como para descartarlo.
Lo que sucedió con esta barrida es muy difícil, por no decir imposible, que se produzca en otra disciplina de equipo.
Hoy existen más variables, mediante las cuales se pueden analizar las razones por la cual jugadores de la categoría de Alex Rodríguez y Curtis Granderson, por solo citar dos casos, se derrumbaron.