Corrupción y desarrollo democrático

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La democracia cuenta con la aprobación de mucha gente.

Son sus defensores quienes entienden que es el mejor de los sistemas políticos conocidos, porque debe garantizar los derechos fundamentales, la participación ciudadana y la fiscalización de las actuaciones de los gobernantes en el ejercicio de las funciones.

Pero para que ello sea posible las instituciones democráticas deben jugar su rol, ya que el camino hacia la consolidación democrática es tortuoso. República Dominicana apenas comienza a andar ese camino y debe aprender a repartir la responsabilidad entre sociedad, gobierno y Estado.

La democracia entraña retos importantes, pues, si bien es cierto que un régimen democrático demanda más de la ciudadanía que una dictadura, también lo es que la gente que vive en países verdaderamente democráticos tiene mejores niveles de vida, la corrupción es menor y los gobernantes se esfuerzan más por trabajar para quienes los eligieron.

La sociedad, los candidatos a cargos electivos y los gobiernos pregonan que el compromiso con el desarrollo democrático es inseparable de la lucha contra la corrupción. Es necesario establecer como punto importante de nuestra agenda pública una estrategia sincera para la prevención y lucha contra la corrupción.

Se han lanzado campañas y programas desde la sociedad, el gobierno y el Estado en procura de realizar una labor de profilaxis, persecución y sanción de la corrupción, como mecanismos importantes para preservar los bienes públicos.

Se invierten recursos en la planificación y elaboración de programas en esta área. Se dan cifras de lo que se lleva la corrupción, se hacen diagnósticos, estudios, promesas, coloquios, foros, seminarios, encuentros, discursos, todos ellos cargados de buenas intenciones y hasta somos signatarios de la Convención Interamericana Contra la Corrupción.

Pero, ¿hay una real voluntad política por parte del Estado de emprender la lucha contra la corrupción? ¿Qué papel está jugando el Departamento de Persecución de la Corrupción (DPCA), como unidad encargada de la investigación, detección y acusación? Su labor parece estar marcada por las corrientes gubernamentales complacientes con los grupos de poder, así como de persecución selectiva y conveniente del ajedrez político de la autoridad de turno.

Eso ocurrirá mientras no haya un golpe de ciudadanía, sin lo cual no hay desarrollo democrático.

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El Día

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