Convención veta bombas de racimo
La convención que prohíbe las bombas de racimo, o fragmentación, entró en vigor ayer y obliga a las grandes potencias militares a renunciar a su venta o utilización en contiendas y guerras.
La convención que prohíbe las bombas de racimo, o fragmentación, entró en vigor ayer y obliga a las grandes potencias militares a renunciar a su venta o utilización en contiendas y guerras.