Conocerla y respetarla
Tenemos una nueva Constitución de la República, luego de un periodo de largos debates y consultas. Ahora, ¿qué hacer con ella? ¿Qué papel debemos jugar, de cara a lo que será nuestro destino ante un siglo tan promisorio como el que vivimos?
El Estado tiene la gran responsabilidad de hacerla conocer; y de manera muy esencial, de que se respete.
Con el respeto a la nueva Constitución tenemos que iniciar una cruzada de concienciación, que abarque el respeto a todas las leyes aprobadas por el Congreso Nacional. Un país sin apego al conocimiento de sus leyes está condenado a violarlas por desconocimiento, pero ante el desconocimiento de un ciudadano hay otras instancias que deben velar, firmemente, para que no se produzcan desajustes en el comportamiento cívico de la nación.
Un lugar idóneo para empezar un ciclo de conocimiento y respeto a la Carta Magna es la escuela, estudiantes y maestros a todos sus niveles. Ahí tenemos a las universidades, las escuelas y colegios privados, los conglomerados de profesionales.
De lo contrario, sin ese conocimiento y ese respeto, no habrá manera de ver un esfuerzo de la nación convertido en una herramienta de desarrollo. Hay que avanzar. El respeto a las leyes es un paso importante en la vida democrática de la nación.
leídas