Al Congreso le tomó solo siete días convertir en ley la reforma fiscal

SANTO DOMINGO.– El Congreso Nacional convirtió este jueves en ley el proyecto de Ley de Medidas Pro-Crecimiento Económico, Simplificación Tributaria y Mitigación de la Crisis Internacional, luego de que la Cámara de Diputados lo aprobara de urgencia en dos lecturas consecutivas, apenas un día después de haber recibido el visto bueno del Senado.

Con la sanción de la Cámara Baja concluye el trámite legislativo de la iniciativa impulsada por el Poder Ejecutivo, por lo que la pieza será remitida al presidente de la República para su promulgación y posterior publicación.

El presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, aseguró que el proyecto estaría en manos del mandatario antes de las cinco de la tarde.

Durante la sesión, los diputados rechazaron varias propuestas de modificación presentadas por los bloques opositores, por lo que el texto fue aprobado sin variaciones respecto a la versión remitida por el Senado.

La iniciativa inició su recorrido legislativo el pasado viernes 12 de junio, cuando el Senado decidió enviarla al estudio de una comisión bicameral presidida por el senador Pedro Catrain. En ese momento, la comisión estaba incompleta, debido a que la Cámara de Diputados aún no había designado a sus representantes.

La integración quedó completada el lunes siguiente, cuando los diputados escogieron a sus miembros y, al igual que ocurrió en el Senado, redujeron el equipo de trabajo a la Comisión Permanente de Hacienda y a los voceros de las distintas bancadas, con el propósito de acelerar el conocimiento de la propuesta.

El martes, la comisión recibió al ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, quien explicó los aspectos técnicos del proyecto, así como representantes de la Asociación de Industriales de Herrera, en una jornada en la que se anunció que el informe estaría listo al día siguiente.

La promesa se cumplió. El miércoles, Pedro Catrain presentó un informe favorable al proyecto, solicitó su inclusión en la orden del día y pidió que fuera declarado de urgencia.

El Senado acogió la solicitud y aprobó la iniciativa en dos lecturas consecutivas, incorporando algunas modificaciones relacionadas con los impuestos a premios de lotería y apuestas, casinos, bancas de lotería, exenciones para ambulancias, camiones de bomberos y compactadores de basura, así como ajustes técnicos.

Al día siguiente, la pieza llegó a la Cámara de Diputados, donde recibió el mismo tratamiento de urgencia. Aunque la oposición presentó diversas propuestas de modificación y protagonizó un amplio debate, ninguna consiguió el respaldo suficiente para alterar el texto aprobado por los senadores.

Entre las principales discusiones figuraron los cuestionamientos del senador Omar Fernández, quien sostuvo que "el sacrificio es para todos, excepto para el Gobierno", mientras que el oficialista Antonio Taveras calificó la iniciativa como una reforma fiscal "light", al considerar que responde a la coyuntura provocada por la crisis internacional, pero deja pendientes reformas estructurales en áreas como el sector eléctrico, el gasto público y la seguridad social.

La rapidez con que avanzó el proyecto también llamó la atención. Desde su depósito en el Congreso hasta su aprobación definitiva transcurrieron apenas siete días, convirtiéndose probablemente en la reforma fiscal de más rápida aprobación en la historia reciente del Poder Legislativo.

La celeridad coincidió, además, con un cambio en el escenario internacional. Mientras el Congreso conocía la iniciativa, cesaban las hostilidades en Medio Oriente y se anunciaba para este viernes la firma de un acuerdo entre las partes, situación que contribuyó a una reducción en el precio internacional del petróleo.

Ese contexto dio paso a un debate político sobre la necesidad de la reforma. El expresidente Leonel Fernández sostuvo que la caída del precio del crudo compensaría los recursos destinados por el Gobierno a subsidiar los combustibles durante el conflicto, por lo que, a su juicio, la reforma ya no era necesaria.

Sin embargo, el economista y dirigente del Partido de la Liberación Dominicana, Richard Medina, discrepó de esa posición al señalar que la reducción del petróleo responde a una coyuntura y que los precios tenderán a normalizarse gradualmente, descartando que continúen descendiendo de forma sostenida.

Con la aprobación congresual concluida, el proyecto pasa ahora al Poder Ejecutivo para convertirse oficialmente en ley y dar paso a la aplicación de las nuevas medidas tributarias contempladas en la iniciativa.

Sobre el autor

Anyelo Mercedes

Es periodista y locutor. Cubre Congreso, Partidos Políticos y JCE.