Conflicto de gitanos llega a cumbre de UE
Bruselas.-La polémica sobre las expulsiones de gitanos en Francia cobró ayer una dimensión inusual en Europa, al enfrentar abiertamente a Bruselas con un país miembro de la UE, hasta el punto que se coló en la cumbre europea de hoy centrada en la disciplina presupuestaria.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, tiene previsto dejar clara su postura sobre la controversia durante la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE) en Bruselas, denunciando la forma en que Europa se expresa sobre lo que hace Francia, avanzó un miembro de su partido.
Sarkozy ya arremetió ayer contra las duras acusaciones que la víspera formuló la comisaria europea de Justicia, Viviane Reding, contra su gobierno, asemejando las expulsiones de gitanos, aceleradas desde julio, con las deportaciones de la II Guerra Mundial.
Después de que la comisaria amenazara con sancionar a Francia por una política que sospecha viola el derecho comunitario, el Presidente conservador sugirió a Reding acoger a los gitanos en su propio país, Luxemburgo. Esa afirmación fue tachada de maltintencionada por el gobierno del Gran Ducado, mientras Alemania salió en apoyo de la comisaria, pese a lamentar el tono de la disputa.
Comunicado conjunto
Fuentes diplomáticas informaron que los jefes de la diplomacia francesa y luxemburguesa tienen previsto reunirse al margen de la cumbre para poner fin a ese rifirrafe, con la publicación de un comunicado conjunto. Sin embargo, anoche las aguas intentaban volver a su cauce.
En declaraciones, Reding aseguró que en ningún caso quiso establecer un paralelismo entre la Segunda Guerra Mundial y las acciones del gobierno francés actual.
Poco después, en un comunicado, el Elíseo dijo tomar nota de las disculpas de Viviane Reding por sus declaraciones excesivas en relación a Francia.
La agenda oficial de la reunión de líderes europeos, consensuada previamente, está centrada no obstante en el refuerzo de la disciplina presupuestaria, en momentos en que Europa lucha por recuperarse de una crisis de deuda soberana sin precedentes.