Con las puertas cerradas

http://eldia.com.do/image/article/130/460×390/0/615C808A-6BF0-4D9B-BD2D-DEC2FCB45FFF.jpeg

El mundo del béisbol espera con ansias las decisión de la Asociación de Escritores de Béisbol de Estados Unidos sobre quién o quiénes serán elevados hoy al Pabellón de la Fama de Cooperstown.

Los argumentos sobre el uso de sustancias ilegales será la clave que se esgrimirá para dejar fuera a jugadores que tienen estadísticas sobresalientes para ser aceptados sin pensarlo ni un segundo.

Pero con este caso queda bastante claro la doble moral que ha jugado el comisionado Bud Selig, y por ende, los propietarios de equipos, dado que todos conocían, en su momento, e incluso lo incentivaron, el uso de sustancias que hoy objetan.

Nadie olvida que antes de que Sammy Sosa y Mark McGwire iniciarán la “guerra” por la supremacía de cuadrangulares, el béisbol estaba de capa caída, y precisamente este “boom” fue clave para reventar de nuevo los estadios. Por lo tanto, querer estigmatizarlos ahora, es una verdadera payasada.

Pero hay que admitir que este grupo, donde también están Barry Bonds, Rafael Palmeiro, Roger Clemens, José Canseco y Mike Piazza, entre otros, quedará fuera, producto de la campaña rabiosa que hoy se ejecuta.