Con tantas intervenciones, intereses y maniobras en el Congreso Nacional alrededor del nuevo Código Penal (Ley 74-25), los legisladores de ambas cámaras deben de afinar muy bien los asuntos procedimentales para evitar que una pifia entierre otra vez el código en un foso del que tomará bastante tiempo sacarlo de nuevo, como lo dejan ver los once años que tiene dando tumbos para volver a ser ley luego de haber sucumbido ante el Tribunal Constitucional en el año 2015, cuando la Ley 550-14 se encontraba a punto de entrar en vigencia.
Había sido llevado ante el TC por el tema de las causales, pero la alta corte se decantó por la violación en los trámites para su aprobación.
Al más alto nivel
En esta ocasión han sido llevadas ante el Constitucional acciones que buscan la nulidad de aspectos específicos, pero las particularidades no invalidarían la ley. De todos modos, ha sido demostrado que el tema penal es entre los dominicanos de muy alto interés.