Santo Domingo.-La industria automotriz global atraviesa una transformación profunda impulsada por el cambio en las expectativas de los consumidores, donde la lealtad a las marcas tradicionales se debilita, los vehículos eléctricos ganan terreno, las experiencias digitales redefinen la compra y los autos de origen chino emergen como una alternativa cada vez más atractiva.
Así lo confirma el nuevo estudio de Boston Consulting Group (BCG), titulado “What car buyers want: a global guide for automotive OEMs”, realizado junto a NielsenIQ-GfK.
El informe destaca que los fabricantes que logren cerrar la brecha de confianza en los vehículos eléctricos, reinventar la relación con el cliente y ofrecer recorridos de compra digitales, simples y confiables, estarán mejor posicionados para conectar con las nuevas generaciones.
Entre los hallazgos clave se revela que cerca del 63 % de los compradores europeos está dispuesto a cambiar de marca, mientras que el 71 % de los conductores de vehículos eléctricos a batería (BEV) volvería a elegir uno en su próxima compra, confirmando un alto nivel de satisfacción entre quienes ya dieron el salto a la electromovilidad.
Una de las tendencias más llamativas es el avance de los fabricantes chinos, que ganan aceptación por su combinación de precios competitivos y tecnología avanzada, especialmente en el segmento eléctrico.
El 36 % de los consumidores brasileños y entre 10 % y 20 % de los europeos se muestran abiertos a comprar autos chinos, aunque Estados Unidos sigue siendo una excepción, con sólo un 7 % de aceptación.
En China, el fenómeno es aún más claro: el 85 % de los consumidores está dispuesto a comprar vehículos de marcas locales.
El estudio también confirma que las expectativas digitales están transformando la forma de comprar y usar un automóvil.
Conclusión
— Generar confianza
BCG concluye que el futuro del sector dependerá de la capacidad de los fabricantes para innovar, generar confianza y adaptarse a un consumidor más informado, digital y abierto al cambio, redefiniendo no sólo el producto, sino toda la experiencia de movilidad.