Cómo prepararse para la llegada de los hijos
SANTO DOMINGO.- Un bebé ocupa más espacio del que se puede imaginar, y ese entorno remite, sobre todo, al mundo emocional de la pareja: dejan de ser dos y aparece una estructura familiar más compleja. Cuando llega este momento, es muy importante saber cuidar la relación de pareja.
Así lo afirma Ana Simó, terapeuta y directora del Centro Vida y Familia, quien destaca que los padres tienen que prepararse para que la llegada del nuevo miembro no desequilibre la relación.
No hay nada más transcendental para el hombre y la mujer que la experiencia de ser padres.
El nacimiento del primer hijo, por más deseado, transforma la vida de pareja y usualmente pone la estabilidad de la pareja a prueba, expresa Simó.
En esta etapa, explica la psicóloga, se ve con frecuencia que algunos hombres se quejan de la poca atención que reciben de su pareja, y se escuchan expresiones como siempre estás cansada, ya no es igual que antes, si me imagino que esto iba hacer así mejor no lo hago, ya no te gusta salir, entre otras.
Indica: Estas son simples expresiones de inconformidad que presenta el hombre ante una supuesta sustitución de su pareja, la cual él entiende se ha convertido en una mamá de tiempo completo.
Buscar soluciones
Aconseja, en este tipo de crisis, buscar soluciones donde ambos se sientan comprometidos al cambio y quieran de nuevo reanudar el compromiso matrimonial, donde una parte importante es estar conectados como pareja, no simplemente como padres.
De acuerdo a Ana Simó, cuando uno de los dos siente que el otro está descuidando su rol de pareja, debe dialogarlo y no esperar explotar.
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Otra medida que ayuda a la pareja en este nuevo rol es dividirse las tareas domésticas y del manejo de los hijos, todo no debe quedar en manos de la mujer, pues al hombre involucrarse palpará el esfuerzo que se debe realizar para que todo marche bien.
Simó también aconseja hacer actividades de recreación juntos, como el ver una película, cocinar, darse un masaje, bañarse juntos, aprender a compartir el tiempo aunque sea dentro del hogar.
Además, cada día decirse palabras llenas de positivismo y amor. Consejo.
Nunca se debe dar por sentado que el otro tiene que entender qué ocurre, cada cabeza es un mundo.
La regla. Solo se debe discutir cuando ambos estén en la disposición de hacerlo.
Reciprocidad.
No exigir una mejor calidad de vida matrimonial sin antes saber qué se puede hacer para lograr esto.
Descanso. Cuando uno de los dos se sienta desgastado, tómese unas cuantas horas para poner sus ideas claras y luego retome su vida.