Como carne de cañón
Resulta muy penoso y hasta deprimente observar cómo muchos boxeadores dominicanos son llevados al matadero en forma inmisericorde.
El pasado viernes, en una de las populares carteleras que presenta la cadena Fox, me sorprendió que el combate pre estelar iba a ser protagonizado por un nativo de Santiago.
Se trata de Rafael Lora, quien desde hace unos años reside en New Jersey, y quien tiene un récord de 11 y seis. Me vi precisado a tirarme otros dos combates por más de una hora, hasta que Lora subió al ring.
Qué tremenda decepción y lástima sentí al ver a este jovencito que puede ser de todo, menos un boxeador.
Definitivamente, fue llevado a ese combate para que fuera carne de cañón.
La triste historia del santiaguero la han escrito muchos otros boxeadores dominicanos. ¡Qué lástima!
Ya es hora de que los boxeadores dominicanos no sigan siendo utilizados como carne de cañón.
Además, se siente pena y vergüenza cuando a estos infelices muchachos les propinan golpizas despiadadas, por lo que en cualquier momento se pueden producir sucesos muy lamentables.