Comerciantes dominicanos NY en alerta por fallo caso Garner

TEMEN VIOLENCIA NY
Por Ramón Mercedes
Nueva York.-Comerciantes dominicanos del vecindario de Washington Heights manifestaron que se encuentran en alerta tras el arresto de más de 200 personas y las masivas protestas que se vienen realizando en las últimas horas por la decisión de un Gran Jurado de no acusar al policía Daniel Pantaleón por la muerte del afroamericano Eric Garner, quien fue estrangulado por el agente.
Expresan que se encuentran en esas condiciones en contacto permanente con sus familiares, amigos y relacionados que poseen negocios en los condados de El Bronx, Brooklyn y Queens, porque no descartan la posibilidad de que sucedan actos de violencia y saqueos como los sucedidos hace pocos días en Ferguson, Missouri, por una situación similar, que ha provocado indignación tanto en residentes como en funcionarios electos y nuevamente se puso sobre el tapete la tensión racial. Se estima que en NYC existen más de 3,500 bodegas y 450 supermercados propiedad de dominicanos.
Los comerciantes dominicanos también recuerdan los casos de la golpiza propinada por un policía a Rodney King en Los Ángeles, que provocó una ola de violencia y destrucción de propiedades privadas de mayores consecuencias.
Pero donde los comerciantes criollos ponen más énfasis, entre uno y otros, es en el caso del dominicano José Kiko García (1991), quien primero fuera golpeado por el oficial policial de origen irlandés Michel O Keefe con el radio, obligándolo luego a entrar al lobby del edificio 505 W de la calle 162 en Washington Heights, y muerto de un tiro por la espalda.
Recuerdan que eso trajo como consecuencia que 14 edificios y 132 carros, incluyendo 11 radiopatrullas, fueran incendiados; veintenas de negocios (joyerías, bodegas, supermercados, tiendas) fueran totalmente saqueados, 53 policías y 16 civiles fueron heridos, y cientos de personas arrestadas, en la semana de disturbios más intensa que haya vivido esta ciudad en mucho tiempo. Los daños fueron calculados en cientos de millones de dólares.
Algunos de los comerciantes enfatizaron que esta brutalidad policial es a su vez una expresión más de uno de los problemas fundamentales de la sociedad estadounidense, la tensión racial, exacerbada por las deprimentes condiciones de vida de las grandes ciudades del país.
Remembraron que a pesar de la preocupación de los políticos y de la oportuna reacción de la Policía en aquellos disturbios de Washington Heights, la impresión generalizada en estos momentos es que la frustración en Nueva York puede explotar en cualquier momento.