Colombianos aquí

En varias ocasiones los dominicanos hemos sido víctimas de estigmatizaciones impuestas en el extranjero por el mal comportamiento de un puñado muy reducido de compatriotas. Por lo tanto, debemos tener el cuidado de no cometer las mismas injusticias de las que hemos sido víctimas.
Por lo tanto, deben ser tomadas en su justo contexto las expresiones del asesor del Poder Ejecutivo para la lucha contra el narcotráfico, Marino Vinicio Castillo, cuando plantea que bandas de narcotraficantes colombianos están usando el territorio dominicano para sus operaciones ilícitas.
El funcionario tiene razón y así lo demuestran los hechos, pues las principales bandas de narcotraficantes tienen su origen en Colombia. Sin embargo, no quiere eso decir que los colombianos residentes en la República Dominicana están vinculados a los negocios ilícitos. Estamos hablando de un pueblo trabajador, culto y que ha puesto la mayor cuota de sangre en la lucha contra el narcotráfico y así lo ha reconocido en otras ocasiones Marino Vinicio Castillo.
Ese país ha tenido prácticamente que vivir una guerra interna, que ha empeorado con la perversa alianza entre los grandes carteles de la droga y grupos guerrilleros que ya perdieron su visión ideológica.
En el país ha ido creciendo una comunidad colombiana que se dedica a diversas actividades del quehacer económico y que se ha ganado el cariño de los dominicanos. Por lo tanto, su imagen y reputación deben sobreponerse a las de aquellos compatriotas suyos que han asumido el crimen como forma de vida.
Los buenos colombianos que residen aquí son víctimas también del descontrol que sobre el tema migratorio existe en la República Dominicana. Lo mismo ocurre con los de otras nacionalidades.
El Estado dominicano debiera tener un registro de los extranjeros que residen en el país y con qué intenciones llegan, eso evitaría generalizaciones, como ocurre con los haitianos, que son el mayor problema migratorio del país.
En el caso que nos ocupa, exhortamos a no estigmatizar a los honrados colombianos que residen legalmente en el país por aquellos que han venido a nuestro territorio en sociedad con dominicanos y de otras nacionalidades a expandir las garras del narcotráfico y el sicariato.