Coalición de crisis
La falta de una verdadera y amplia política de prevención lleva al Gobierno a presentar, de tiempo en tiempo, soluciones a corto y mediano plazo para problemas irresolutos que atraviesan de manera transversal diversas administraciones.
En los últimos veinte años hemos tenido gobiernos que ofrecieron soluciones a corto plazo al déficit de la energía eléctrica y a la falta de agua potable, al menos en la provincia Santo Domingo y el Distrito Nacional. Así vemos también una tímida acometida a la creciente inseguridad ciudadana y al caos del tránsito en las calles y avenidas del país.
Los hospitales no están en óptimas condiciones; y constantemente vemos cómo terminan en un camino sin salida los diálogos laborales, sobre todo cuando la negociación no favorece a la parte que compromete el capital, sin tomar en cuenta el factor humano y la mala calidad de la otra parte a falta de un sueldo digno.
La enumeración se haría amplia, porque todo indica que vivimos bajo los embates de una coalición de problemas. Afortunadamente, hay una luz en el camino en el área de la educación, fruto de una tenaz demanda de la sociedad civil, que llevó al Gobierno a irreversibles compromisos.
Esperemos que en los próximos tres años el Gobierno cumpla, verdaderamente, con aquella proverbial promesa: “Hacer lo que nunca se ha hecho”.
