Clientes y socios
La estabilidad económica de un país se debe a diversos factores, pero juega un papel muy importante lo que se venda o compre de manera específica en el concierto de mercados internacionales, tanto de la región como del resto de naciones de un mundo global en el que, al mismo tiempo, somos clientes y socios.
Los empresarios, productores de bienes y artículos con vocación de exportación necesitan que sus productos salgan del país, que tengan aceptación en los mercados conquistados y que el Gobierno haga las inversiones y arreglos legales, firmas de tratados y acuerdos, convenios y ferias necesarios, para derribar trabas y trillar caminos que permitan la exportación de los productos dominicanos.
Hay una descomposición económica, que crece y se convierte en una moda con indicios de permanencia, que incide de manera negativa en el mercado y las inversiones nacionales.
Esa descomposición hace que haya un sector que importa muchos productos que se podrían fabricar o producir de manera local.
Cuando sucede con el amparo provisional de las autoridades, sin ninguna supervisión o seguimiento, la excepción se convierte en regla y no hay forma de dar marcha atrás.
Todo lo contrario, todo producto que bajo excepción entra al país continúa entrando y se aumentan sus privilegios con el paso del tiempo, en detrimento de otros sectores que podrían suplir el mercado; e incluso producir para la exportación.
Una buena economía puede organizar el país y las fuerzas productivas. Malas decisiones van en detrimento de las reglas de juego de las importaciones y exportaciones.
Hay que atender las demandas del sector industrial del país, tenemos que velar por la equidad industrial, tanto para los que producen para exportar como para los que hacen inversiones para importaciones. Es una moneda de dos caras, que por demás ayuda a fortalecer la imagen del país en el concierto de naciones de las que somos clientes y socios.