Claudio Caamaño, legitimado por el voto y su liderazgo - El Día Columnas

Claudio Caamaño, legitimado por el voto y su liderazgo

Claudio Caamaño, legitimado por el voto y su liderazgo

La renuncia de tres diputados del Partido Revolucionario Moderno (PRM) ha abierto un debate interesante en el país que parte de la siguiente cuestión: ¿quiénes deben sustituir a los congresistas renunciantes?

Antes de responder esa cuestionante, es importante aclarar que la renuncia de los legisladores para montarse en el tren gubernamental no tiene justificación, pues ellos se comprometieron con sus electores a representarlos en el Congreso. De modo, que al ocupar un cargo en el gobierno; están faltando al compromiso asumido.

La Constitución Dominicana en el numeral uno  del artículo 77 especifica que: “Cuando por cualquier motivo ocurran vacantes de senadores o diputados, la cámara correspondiente escogerá su sustituto de la terna que le presente el organismo superior del partido que lo postuló”.

Hasta el día de hoy, cual si se tratase de una monarquía hereditaria,  lo que se estila en estos casos es que esa terna suele estar encabezada por algún hijo o por el cónyuge del legislador renunciante, que de inmediato pasaría a heredar el cargo. Tirar algunas páginas pa’ la izquierda nos permitiría comprobar que en RD existen casos icónicos y emblemáticos de políticos que ganan escaños congresuales para luego tomar otro cargo en el gobierno y designar a un allegado, alzándose con el santo y la limosna.

En una nación hastiada de la corrupción y el engaño de la clase gobernante, esa práctica  resulta burlesca e intolerable, sobre todo, si se da en un partido que  pregona ser el cambio.

Desde que se conocieron las designaciones en el Gobierno de los tres legisladores, toda una corriente de opinión a nivel nacional y en la circunscripción No. 3 de la provincia Santo Domingo está exigiendo que la curul que deja vacante Josefa Castillo, la ocupe Claudio Caamaño.  Son varias las razones que llevan a promover al joven abogado: es el que goza de mayor legitimidad porque fue el que más votos  alcanzó y no resultó electo (7,141), posee un liderazgo que sobrepasa los límites de su demarcación gracias a su incasable lucha en defensa de los intereses más nobles, está académicamente preparado y para romper con la práctica nepotista (cosa muy importante), no tiene ningún vínculo sanguíneo con la diputada renunciante.

De los criterios mencionados, la legitimidad que viene dada por el voto es el más importante, sobre todo si tomamos en cuenta que el nuestro es un país donde impera la democracia representativa. Esa misma variable  debe respetarse en San Pedro de Macorís con la elección del sustituto de Nelson Arroyo o en la provincia Duarte con quien sustituya a Olmedo Caba.

Si el PRM en verdad está interesado en dotar de contenido la palabra “cambio”, se encuentra frente a una oportunidad importante para demostrarlo, eso implica hacer lo contrario a lo que harían sus antecesores frente a una disyuntiva como esta.



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Ángel García Salazar

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