Clarinada policial

La Policía Nacional debe mirar con suspicacia la inusual ola de atracos a instituciones financieras, las ejecuciones a mansalva o el inaceptable uso de balas para disipar manifestaciones.

Sin duda, estamos frente a un pico en la ocurrencia de crímenes horrendos, como el asesinato de tres mujeres en el exclusivo sector Evaristo Morales.

Antes había ocurrido el asesinato de esa gloria dominicana del béisbol Pascual Pérez y en Santiago asaltantes le quitaron la vida a la madre de Miguel Diloné.

Estas y muchas otras más pueden ser clarinadas de un posible pico de la delincuencia ordinaria.

Lo mismo podría decirse de que en dos semanas se produzcan robos y atracos contra cinco entidades financieras, cuando lo usual es que pasen años entre una acción delictiva de este tipo y otra similar.

Sin embargo, la Policía Nacional debe tener una mirada más amplia.

La separación de las filas policiales de 67 de sus miembros puede ser un mensaje interno que arroje buenos resultados, pero hay que mantenerse alerta.

La jefatura policial no puede descartar nada.

Por tal motivo, cualquier conducta impropia debe tomarla como una afrenta a la población o un desafío al Presidente de la República y al Jefe de la Policía.

El país está siendo testigo de hechos espantosos y poco usuales.