Círculo salarial virtuoso
Los incrementos de precios a principios de año que el Banco Central mira con atención para frenarlos si cruzan la frontera de lo estacional- han replanteado la discusión de un nuevo aumento salarial como mecanismo de reposición del poder de compra.
En este tema se manifiesta de manera taxativa lo que yo denomino el síndrome del copy and page, que consiste en hacer siempre lo mismo y esperar que ocurran cambios importantes.
Desde que tuve la capacidad de entender las partes elementales del mundo y sus cosas el escenario sigue siendo el mismo: sindicalistas reclamando incrementos salariales excesivos para poder negociar, empresarios invocando los demonios de las quiebras y el Gobierno mirando desde un palco apático.
Con un grupo de actores atrincherados en sus posiciones, el terreno es fértil para que el mediador por excelencia se coloque la capa de superhéroe y extraiga a todo el mundo del atascadero.
La historia siempre termina con una conquista que al día siguiente se diluye, pues aquí está demostrado que en una carrera de velocidad el incremento salarial queda rezagado frente a los aumentos de precios.
Recuerdo una vez que mientras el Comité de Salarios redactaba una resolución para un aumento consensuado, un supermercado cambiaba a toda velocidad las etiquetas para esperar el sol con precios nuevos.
Los miembros de esta compañía de teatro ya gastada de tanto repetirse- deberían darse la oportunidad de un cambio radical: cómo hacer que este país sea menos caro para que suba el salario real y no sólo el nominal.
¿Cuáles reformas habría que empujar urgentemente para disminuir en el presupuesto de la gente la carga que repesentan el transporte público, la educación, la salud, los alimentos, la ropa, la vivienda, la electricidad, por citar los ejemplos más sensibles?
Si toda la sociedad y el Gobierno se involucran en esta agenda, no hay duda de que crearemos el círculo virtuoso de la mejoría salarial sin vencedores ni vencidos.