Santo Domingo.-Eres estúpida o te haces o No sirves para nada son palabras que duelen, aunque aparentemente no produzcan heridas, pues la forma de hablar provoca emociones y reacciones intensas en los demás.
Así lo afirmó la terapeuta familiar Marina Orbe, quien explicó que la violencia verbal es aquella en la cual, por la elección de palabras, entonación y volumen de voz, se trata de dominar a otra persona, provocando en ésta sentimientos de impotencia, rabia, humillación, inutilidad y vejación.
Orbe afirma que por cada persona que en la sociedad sufre de abuso físico hay cientos que sufren violencia verbal.
La continuidad
La psicóloga cuenta que estamos en presencia de un tipo de violencia ejercida sobre numerosas personas. En una gama que va desde lo sutil hasta lo ostentoso, puede estar introducida en la rutina mediante comentarios, consejos, reclamos, descalificaciones e ironías.
La especialista indica que se manifiesta en palabras agresivas, amenazas, burlas, sarcasmos e insultos.
Orbe sostiene que la palabra es el arma y su uso, consciente o no, es muy generalizado en la vida diaria, en la educación de los hijos, en la relación de pareja, en la política y en los medios de comunicación.
Esa violencia verbal en el sujeto activo puede ponerse en marcha como conducta aprendida o premeditadamente escogida por el agresor, señaló Orbe.
La terapeuta destacó que el daño que ocasiona estará en relación a la vinculación entre sujeto pasivo y activo, y la presencia de testigos, entre otros factores.
¡Cuidado con esto!
Insultos, gritos, palabras despreciativas, descalificantes, denigrantes, pueden llegar a ser, en la psique de la persona, tan o más perjudiciales que cualquier otro tipo de violencia intrafamiliar.
Marina Orbe pone como ejemplo de maltrato frases como eres una tonta y eres una inútil.
Citó que una persona que sufra un constante maltrato verbal, además de los insultos y las descalificaciones, puede llegar a la consulta con problemas depresivos y de ansiedad, así como tristeza, angustia, fobias y trastornos de pánico, insomnio, cambios del estado de ánimo y ganas de llorar sin motivo.
Cualquiera es vulnerable
El maltrato verbal puede afectar a cualquiera, tanto agresor como agredido, pero sus principales efectos se muestran en la familia, pareja y amigos.
A la Unidad de Apoyo de Profamilia, explica la doctora Orbe, llegan más consultas de relación de parejas que por problemas de infidelidad.