PEKÍN. – China está transformando el remoto aeródromo de Lop Nur, situado en la región de Xinjiang, al noroeste del país, para convertirlo en un importante centro de pruebas de sus aeronaves más avanzadas.
Las últimas imágenes por satélite mostraron la construcción de enormes hangares, nuevas calles de rodaje y diversas infraestructuras de apoyo. Múltiples analistas vincularon las obras realizadas en esta base secreta al desarrollo del caza J-36, el nuevo avión furtivo de nueva generación del Ejército Popular de Liberación.
El objetivo principal de esta expansión en el desierto es acelerar las pruebas de sus aviones de combate de última generación (incluyendo cazas furtivos de sexta generación como el J-36 y proyectos secretos como el bombardero H-20) lejos de la vista de satélites comunes y de zonas pobladas.
Respecto al aeródromo, se encuentra en una zona desértica y dispone de una pista de cinco kilómetros, una de las más largas para ensayos de vuelo. Sus características lo convierten en un espacio idóneo para probar programas aeronáuticos avanzados y reforzar las capacidades de la aviación militar del país.
Estrategias clave en zonas desérticas
Además de la base aérea de Lop Nur, China mantiene una inmensa infraestructura militar en los desiertos de Taklamakán y Mongolia Interior. El uso del desierto responde a tres estrategias fundamentales:
- Espacio y aislamiento: Permite probar tecnologías muy sensibles (como misiles balísticos intercontinentales y cazas invisibles al radar) reduciendo el riesgo de espionaje extranjero.
- Campos de entrenamiento a escala real: En el desierto de Taklamakán, China ha construido réplicas exactas de barcos de guerra de Estados Unidos (como destructores) y bases navales de Japón y Taiwán. Estas maquetas se mueven sobre rieles para que el Ejército chino practique ataques con misiles de precisión.
- Expansión de silos nucleares: En regiones desérticas como Yumen, se han edificado cientos de nuevos silos subterráneos para proteger y expandir su arsenal de misiles nucleares.
El misterioso caza J-36
Del J-36 se sabe muy poco con certeza, ya que China no ha reconocido oficialmente el programa ni ha divulgado especificaciones técnicas.
Sin embargo, a partir de las imágenes que han trascendido y de los análisis realizados por especialistas en aviación militar, se cree que la aeronave podría contar con una configuración de tres motores, una característica poco habitual en los aviones de combate modernos. El camuflaje del avión, descrito como un patrón similar a “una astilla con un revestimiento espejado”, recuerda a los prototipos de vuelos en pruebas de cazas propiedad de Estados Unidos.
Detalles técnicos y operativos
Infraestructura de aeródromo: Las instalaciones de Lop Nur representan el espacio idóneo y seguro para probar programas aeronáuticos altamente clasificados y reforzar las capacidades de la aviación militar del país.
Armamento y tecnología: Se trabaja de forma prioritaria en el desarrollo del caza J-36 como piedra angular del dominio aéreo furtivo del Ejército Popular de Liberación.