
Santo Domingo.- A dos meses de haberse puesto en marcha un amplio operativo policial de seguridad ciudadana en el sector Capotillo del Distrito Nacional, los residentes del lugar aseguran que los hechos delictivos han disminuido significativamente, valorando este accionar como positivo y acertado; garantizando la seguridad de la zona.
Durante un recorrido de un equipo del periódico El Día, se pudo constatar la presencia policial en la zona, donde los moradores aseguran que los atracos y hechos delictivos han disminuido significativamente.
«Gracias a Dios, por aquí está todo tranquilo, no hay nada de atracos ni nada de eso. La Policía está haciendo su trabajo, patrullan mucho, esos operativos han funcionado», destacó Bertha González, residente del sector Respaldo Ocho de Capotillo.

Otros residentes, como Leónidas Paniagua, destacaron la presencia de motorizados y patrullas policiales, quienes hacen la detención de ciudadanos que ellos consideran sospechosos. «La policía está dando vuelta a cada rato. Aquí en esta zona no se ven atracos; antes se escuchaban dos o tres al día, hoy ya no», comentó.

Problemáticas de la zona
Desde hace semanas, ciudadanos en todo el país han vivido una verdadera pesadilla con el tema energético, situación que los habitantes de este populoso barrio viven en carne propia, ya que duran entre 3 y 5 horas sin el servicio, por lo cual afirman se mantienen los apagones de manera constante durante todo el día.
«Esto está demasiado “bobo” con la luz, esto está que parece un arbolito; aquí se va de 3 a 5 horas, vuelve y dura un rato más, pero parece Navidad», manifestó Francisco Capellán, trabajador informal de la zona.

María Mena comenta que lleva más de dos semanas sin energía eléctrica debido a la explosión de un transformador que abastecía su vivienda. Esto empeora porque el transformador no ha sido reparado, y cuando llega, de igual manera no tiene suministro en su residencia.
«Yo tengo 19 días sin luz en mi casa por una explosión que hubo. Desde ese día ha sido un montón de reportes para que la arreglen; ellos vienen (EDEEste), se van y no arreglan», indicó Mena.
¡La basura no se queda atrás!
Lo que antes no era motivo de preocupación, hoy en día se ha convertido en una problemática que afecta la salud de sus moradores.

«La basura se ha vuelto un “caos”; antes el camión pasaba todos los días, ellos la recogían siempre, pero ya no lo hacen así. Dicen que tienen varios camiones dañados y por eso no pasan como antes, ya que deben ir a otros lugares», subrayó Luisa Rodríguez, ama de casa.
