Durante décadas, el cáncer estuvo estrechamente vinculado al envejecimiento. Sin embargo, ese patrón está cambiando. En los últimos años, los especialistas han detectado un aumento sostenido de casos en personas menores de 50 años, especialmente de mama, colon, tiroides y endometrio.
El doctor Jesús García-Foncillas, director del Comprehensive Cancer Center del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, advierte que estamos ante un cambio preocupante en el comportamiento de la enfermedad. ¿La causa? Una combinación de factores asociados al estilo de vida moderno.
¿Qué está detrás del aumento?
Según el especialista, los principales detonantes identificados son:
Obesidad
Los cánceres que más han crecido en jóvenes —endometrio, riñón, mama y tiroides— están directamente relacionados con el exceso de peso y los trastornos metabólicos. La obesidad, que afecta a más del 40 % de los adultos en algunos países desarrollados, crea un entorno biológico propicio para el desarrollo tumoral.
Dieta occidental
Alta en carnes rojas, ultraprocesados y bebidas azucaradas, y baja en frutas, verduras y fibra. Este patrón alimentario favorece inflamación crónica y alteraciones metabólicas.
Sedentarismo
La falta de actividad física incrementa el riesgo, especialmente cuando se combina con sobrepeso.
Factores ambientales
La exposición temprana a contaminantes y sustancias tóxicas también podría estar influyendo.
Mayor detección
Los avances tecnológicos y los programas de cribado permiten identificar más casos, aunque esto no explica por completo el incremento.
“Efecto cohorte”
Las generaciones nacidas a partir de los años 50 han estado expuestas desde edades tempranas a estos factores de riesgo, lo que eleva hasta dos o tres veces la probabilidad de desarrollar ciertos cánceres antes de los 50.
El cáncer colorrectal, el más alarmante en jóvenes
De todos, el que más preocupa es el cáncer colorrectal. Es el único que muestra un aumento claro en incidencia y mortalidad en menores de 50 años.
Entre los factores asociados destacan:
- Consumo elevado de ultraprocesados.
- Bajo consumo de fibra.
- Alteraciones del microbioma intestinal.
- Uso frecuente de antibióticos.
- Obesidad (que puede duplicar el riesgo en mujeres jóvenes).
- Diagnóstico tardío, ya que los menores de 50 años no suelen estar incluidos en programas de cribado.
Otros cánceres que crecen en edades tempranas
- Cáncer de mama: Aunque el aumento relativo es moderado, en Estados Unidos se reportaron 4,800 casos adicionales de cáncer precoz entre 2010 y 2019 respecto a lo esperado.
- Cáncer de endometrio: Incrementa tanto en incidencia como en mortalidad.
- Cáncer de páncreas: Su aumento es especialmente preocupante por su mal pronóstico.
En contraste, los cánceres de hígado, estómago, boca y esófago han disminuido en menores de 50 años, posiblemente gracias a la reducción del tabaquismo, menor consumo de alcohol y mejoras sanitarias.
¿Se puede prevenir?
Aunque la tendencia preocupa, los expertos subrayan que muchos de estos casos podrían evitarse con cambios en el estilo de vida.
Las principales recomendaciones son:
Mantener un peso saludable.
Seguir una dieta rica en frutas, verduras y fibra.
Limitar carnes rojas, procesadas y ultraprocesados.
Realizar al menos 150 minutos semanales de ejercicio moderado.
Evitar el tabaco y reducir el consumo de alcohol.
Considerar pruebas de cribado antes de los 50 si hay antecedentes familiares.
No ignorar síntomas persistentes como sangrado, cambios intestinales o molestias inexplicables.