Canasta familiar
Nadie ha podido explicar con argumentos valederos a qué se debe que varios artículos de primera necesidad experimenten alzas muy sensibles.
Hace poco los consumidores tuvieron que pagar productos como el bacalao, la mantequilla, el azúcar, el café, el chocolate y el galón de agua purificada, a precios que nunca se imaginarían.
A eso hay que sumarle el nuevo precio que tiene el plátano en el mercado nacional, y el anuncio del incremento del precio en el arroz, sobre todo en las zonas urbanas.
Hay gastos, como el de alquiler de vivienda, las tarifas eléctrica y telefónica, así como el costo de la educación privada, que se van sumando al menguado presupuesto familiar.
Se trata de un dramático proceso inflacionario. Alguien debe explicar estas alzas, sobre todo si las autoridades del área financiera insisten en que tenemos una economía estable.