Campaña sucia
El ascenso de la candidatura de Danilo Medina en las encuestas más confiables -por su historial en pasadas elecciones dominicanas- y el empuje que le ha brindado la candidatura vicepresidencial de Margarita Cedeño ha provocado pánico y desesperación en la candidatura descendente de Hipólito Mejía.
Sumémosle a eso el distanciamiento del Presidente del PRD, Ing. Miguel Vargas, de la candidatura de su partido y hay motivos para la desesperación.
Lo anterior ayuda a entender la campaña sucia que está lanzando de manera agresiva el candidato Hipólito Mejía, pero no la justifica.
La sociedad dominicana merece que los candidatos centren su campaña en sus propuestas concretas para mejorar la calidad de vida de todos nosotros en los próximos cuatro años.
Todos queremos saber qué harán específicamente en temas como economía, salud, educación, agricultura, turismo y energía. Lo demás, aparte de ser grosero, no aporta a la democracia.
La campaña sucia únicamente beneficia al grupo de bandidos que reciben pago por diseñarlas y ejecutarlas. Para el candidato que las promueve la campaña sucia funciona como el caso de quien atrapado en arenas movedizas chapotea desesperadamente para salir y únicamente logra hundirse más. Las encuestas serias lo demostrarán en pocos días.
En la medida que las campañas sucias son desmontadas por la evidencias, el voto no-duro del PRD emigrará hacia el PLD o se abstendrá. Falta sensatez en el entorno de Hipólito Mejía y eso se verá reflejado en las elecciones del 20 de mayo.
Es tarde para revertir las tendencias de intención de voto, pero ojalá no sigan tirando lodo.