Camino a los 60 años: Caamaño, al que dejaron solo
¿Cómo quedó entrampado Francisco Alberto Caamaño Deñó en la guerra de abril y qué significó aquel hecho en su destino a largo plazo? La vida de una persona puede tener períodos, a veces extensos, en los que no pasa nada y otros que establecen en horas el sendero de su porvenir para el resto de la vida.
La guerra de abril fue un bolsillo del golpe de Estado iniciado el día 24 y concluido el 25 de abril con la caída de Donald Reid Cabral.
Fue el tercer golpe del agitado período iniciado la noche del 30 de mayo de 1961 y concluido el 3 de septiembre del 65 con la firma del acta de conciliación entre los beligerantes.
Aquel “bolsillo” fue armado alrededor de la persona de Caamaño, porque la deriva bélica del golpe no era para políticos, entonces ni ahora, sino para personas corajudas. Las razones por las cuales la revolución quedó encerrada en un callejón fue, sin embargo, política.
La encerrona del 65 no fue la única en la vida de Caamaño. El 18 de diciembre del 65 tuvo una en el hotel Matum, de Santiago, que por poco lo deja fuera del juego, y un grupo que estaba supuesto a darle respaldo a sus planes guerrilleros fue diezmado en la autopista de Las Américas, en enero de 1972. Él mismo quedaría cogido en una ratonera a partir del 2 de febrero, cuando desembarcó en la Bahía de Ocoa.
En diciembre de 1962 Caamaño estaba en Palma Sola, de donde salió vivo de chepa. Y también estuvo en la fragata Mella, junto con Antonio Imbert, el día que este barco fue utilizado para sacar al derrocado Juan Bosch del país el 25 de septiembre del 63.
Entre enero del 62 y abril del 65, cuando se batió en la denominada Batalla del Puente, a ningún dominicano, de izquierda ni de derecha, se le hubiera ocurrido pensar en este hombre como un líder de nada que tuviera que ver con política.
Este perfil era, en todo caso, de Elías Wessin. El Francis de Hamlet Hermann puede dar luz acerca de por qué nadie, menos con ideas socialistas o comunistas, se hubiera imaginado a este Caamaño como bandera ideológica marxista.
Pero lo fue durante la guerra y lo sería en el ideario de cientos de miles de dominicanos, algunos de ellos con experiencia bajo su mando en la guerra. Y a pesar de la multitud, murió solo.
¿Qué habría pasado si el Caamaño del 73 se hubiera impuesto? Espacio para lo hipotético o imaginativo. ¿Sería Cuba un buen espejo? Creo que sí.
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