Cambio climático, gran amenaza para la salud
Copenhague.- Estas semanas se han producido varias acciones en las que se pone de manifiesto el papel que la salud pública y los profesionales sanitarios pueden y deben jugar en relación con el cambio climático.
La cumbre mundial en Copenhague está en el punto de mira de todos nosotros. La conclusión es directa y clara: el cambio climático es la mayor amenaza global para la salud en el siglo XXI.
La opinión
Los profesionales sanitarios deben hablar alto y claro al respecto de las consecuencias negativas que el cambio climático, y los factores que lo aceleran, tienen en la salud.
Por ejemplo, reducir las emisiones de dióxido de carbono puede prevenir millones de muertes prematuras debidas a enfermedades pulmonares y cardiacas.
Otra recomendación es disminuir el consumo de productos lácteos, y especialmente de carne, que contribuiría a limitar las emisiones que produce el ganado, al mismo tiempo que suponen una dieta más equilibrada.
Algunos consejos climáticos son válidos para todos, independientemente de que se esté más o menos de acuerdo con el tema.
Se debe cambiar progresivamente la iluminación de los hospitales y centros de asistencia primaria, empleando luces fluorescentes compactas, más eficientes energéticamente.
Reciclar y emplear más productos reciclables es otro buen consejo.
Otra acción que ayuda al planeta es reducir la temperatura de la calefacción y del aire acondicionado en los hospitales y centros de asistencia primaria.
Más ejercicio
Aumentar el ejercicio físico: andar o ir en bicicleta en lugar de subirse siempre al coche, o en todo caso, emplear transporte colectivo público siempre que sea posible.
Subir por las escaleras y no en el ascensor es otra iniciativa que ayuda.