Cambio climático altera patrones de lluvia en República Dominicana y aumenta retos en gestión del agua

Juan Francisco Saldaña
Juan Francisco Saldaña

Santo Domingo.- Los patrones de lluvia en la República Dominicana han cambiado significativamente en los últimos años como consecuencia del cambio climático, con precipitaciones más intensas, variaciones en las zonas de lluvia y fenómenos meteorológicos fuera de temporada.

Actualmente se registran lluvias en áreas que históricamente eran secas, mientras que los aguaceros se presentan con mayor intensidad en períodos más cortos y los eventos extremos, como sequías y huracanes, ocurren con menor intervalo de tiempo.

Así lo explicó el director de Planificación para el Desarrollo Institucional, Juan Francisco Saldaña, durante su participación en el Almuerzo Semanal del Grupo de Comunicaciones Corripio, donde analizó los efectos del cambio climático sobre los recursos hídricos y los retos para su gestión.

Saldaña señaló que zonas tradicionalmente secas, como Azua y otras provincias del sur, registran actualmente mayores niveles de precipitación, tendencia que, según las proyecciones del Plan Hidrológico Nacional, podría mantenerse entre 2045 y 2070.

Juan Francisco Saldaña, director de Planificación para el Desarrollo Institucional; Carlos Javier, encargado de la Unidad Ejecutora de la Presa Montegrande; Olmedo Caba Romano, director ejecutivo del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI), y Juan Fulvio Ureña, asesor en Gestión Ambiental; y Juan Carlos Nova, director de Operaciones y Conservación de Sistemas de Riego.
Juan Francisco Saldaña, director de Planificación para el Desarrollo Institucional; Carlos Javier, encargado de la Unidad Ejecutora de la Presa Montegrande; Olmedo Caba Romano, director ejecutivo del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI); Juan Fulvio Ureña, asesor en Gestión Ambiental; y Juan Carlos Nova, director de Operaciones y Conservación de Sistemas de Riego.

Asimismo, indicó que se observa una variación en el calendario de las lluvias, al citar que meses tradicionalmente húmedos, como mayo, pueden transcurrir sin precipitaciones, mientras que se han registrado tormentas y huracanes fuera de la temporada ciclónica oficial.

El funcionario sostuvo que estos cambios también se reflejan en la frecuencia de los eventos extremos, que ocurren cada vez con menor intervalo de tiempo, tanto en períodos de inundaciones como de sequías prolongadas.

El desafío

En ese sentido, aclaró que República Dominicana no enfrenta un problema de escasez de agua, ya que el país recibe entre 1,470 y 1,500 milímetros de lluvia al año, equivalentes a unos 75,000 millones de metros cúbicos de agua, volumen suficiente para cubrir la demanda nacional por largos períodos.

Olmedo Caba Romano
Olmedo Caba Romano

Sin embargo, Juan Francisco Saldaña advirtió que el principal desafío no es la disponibilidad del recurso, sino la capacidad de almacenamiento y gestión. Señaló que el índice de presión hídrica del país alcanza un 42 %, debido a que gran parte del agua no puede ser retenida por limitaciones en la infraestructura hidráulica.

“El problema no es que falte agua, porque el ciclo hidrológico la provee cada año; el problema es que no contamos con la infraestructura suficiente para almacenarla cuando llega”, expresó Saldaña.

Ante este escenario, consideró necesario fortalecer la infraestructura hidráulica mediante la construcción de nuevas obras de almacenamiento, así como impulsar programas de reforestación, protección de cuencas y control de la erosión para preservar las presas y embalses.

De su lado, el director ejecutivo del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI), Olmedo Caba Romano, afirmó que la institución trabaja para garantizar el abastecimiento de agua para consumo humano, la producción agropecuaria y la generación de energía.

Caba Romano explicó que el cambio climático obliga al país a desarrollar proyectos con enfoque de resiliencia, capaces de enfrentar fenómenos cada vez más extremos, citando como ejemplo las intervenciones en la cuenca del río Yuna.

Asimismo, destacó la necesidad de optimizar y ampliar la infraestructura hidráulica para aprovechar una mayor cantidad del agua disponible y reducir las pérdidas que terminan en el mar.

El funcionario subrayó, además, la importancia de mejorar la gestión de las presas, con el objetivo de conservar reservas estratégicas que permitan enfrentar períodos prolongados de sequía sin afectar el suministro.

“Debemos despachar todos los días la menor cantidad de agua posible para asegurar que, si el país enfrenta cinco o seis meses de sequía, contemos con reservas suficientes para responder a la población y a los sectores productivos”, señaló.

En conjunto, los funcionarios coincidieron en que el cambio climático está redefiniendo la dinámica de los recursos hídricos en la República Dominicana, lo que obliga a fortalecer la planificación, la infraestructura y la gestión del agua.

Por lo que, en ese sentido, destacaron que el reto principal no es la disponibilidad del recurso, sino su adecuado almacenamiento y aprovechamiento para garantizar la sostenibilidad del sistema hídrico nacional.

Sobre el autor

Katherine Espino

Katherine Nicole Espino Cuevas. Periodista, locutora profesional y CMM. Máster en Comunicación Política Avanzada por Next Educación (Madrid). Amante de la escritura bien hecha, las historias con sentido humano y las causas sociales. Creo en la comunicación con propósito, en los valores y en la fe que transforma.