SANTO DOMINGO. — Hansel “Boca Negra”, señalado por la Policía como presunto responsable de herir de bala a dos agentes en hechos separados, cayó abatido este viernes durante un enfrentamiento con miembros de la institución en Samaná, donde, según el reporte preliminar, se encontraba escondido en un edificio del sector Honduras.
La Policía informó que “Boca Negra” era buscado desde el pasado domingo, cuando resultaron heridos el cabo William Antonio Jesús Heredia y el mayor Andrés Pascual, ambos adscritos a la DICRIM.
Pascual recibió un disparo en la cabeza mientras participaba en la persecución del sospechoso. Según la institución, durante el operativo de este viernes fue ocupada una pistola Glock.
El caso se suma a una serie de operaciones policiales desarrolladas durante septiembre contra personas vinculadas, según las autoridades, a diferentes hechos delictivos.
Este jueves y viernes la Policía reportó varios fallecidos en alegados intercambios de disparos en distintos puntos del país, incluyendo Los Alcarrizos, Cabral, Gaspar Hernández y Santo Domingo.
Uno de los episodios que ha marcado este período comenzó el 12 de septiembre, con la balacera ocurrida en Los Coquitos, Boca Chica, donde murieron el exponente urbano Diddy Glow, cuyo nombre era Jesús Alexis Delgado Ortiz, y Jonathan Villanueva, alias “Cotuí”. Otras cinco personas resultaron heridas.
Posteriormente, la Policía informó sobre la muerte de cuatro hombres que vinculó con las investigaciones de ese ataque: Michael Junior Rodríguez Peguero, alias “Michael Peluche”; un hombre identificado como “Enger”; Wender Alcántara, alias “El Compa” o “La Muerte”, y Deivi Rosado Durán, alias “El Gordo” o “El Fantasma de Guindo”.
Pero no todos los casos recientes han terminado en enfrentamientos con desenlace fatal. El 22 de septiembre, un tribunal impuso tres meses de prisión preventiva a Jhonny González, acusado por el Ministerio Público de tentativa de homicidio para cometer un robo agravado contra Gustavo Adolfo III Mejía-Ricart Risk, de 23 años, atacado con un arma blanca en el sector Serrallés.
Según la investigación, González habría perseguido al joven hasta el lobby de la torre donde residía, donde presuntamente lo hirió varias veces con un cuchillo.
El Ministerio Público informó que el imputado fue enviado a Najayo Hombres mientras continúa el proceso. La víctima había sido dada de alta días antes y se encontraba en recuperación.
Ese caso también tuvo un elemento distinto: el padre de la víctima, Gustavo Mejía-Ricart, declaró públicamente que se trató de “un atraco al azar” y rechazó las versiones que atribuían el ataque a otros posibles móviles.
La investigación policial permitió identificar y detener al sospechoso mediante el seguimiento de cámaras de seguridad.
El contraste entre estos episodios muestra diferentes desenlaces dentro de las investigaciones criminales recientes: en algunos casos, personas buscadas por las autoridades han muerto durante alegados intercambios de disparos; en otros, como el ataque contra Mejía-Ricart, el sospechoso fue arrestado y sometido a la Justicia, que le impuso una medida de coerción.
Con la muerte de “Boca Negra”, queda pendiente que la Policía precise oficialmente las circunstancias del enfrentamiento ocurrido en Samaná y actualice el balance de fallecidos en sus operativos.
La versión policial sobre cada muerte deberá ser contrastada con las investigaciones correspondientes y con las pruebas que puedan determinar cómo ocurrieron los hechos.