Cada vez más vulnerables
Hablar de delincuencia y delincuentes se ha vuelto el pan nuestro de cada día.
Los diarios, la televisión y la radio se hacen eco de innumerables situaciones que suceden a diario.
Nadie está exento de ser víctima y la violencia se torna cada vez más compleja, pasando de un simple atraco o asalto a muertes, violaciones y persecuciones.
La lista no se detiene y se incluyen nuevas modalidades de estafas más tecnológicas, donde el término hacker es tan temido como el más común de los ladrones.
He recibido muchas cadenas de modalidades de robos, desde físicas hasta telefónicas y de internet.
Una muy particular que parece que entró en boga es pedir números de códigos de tarjetas de llamadas, primero por el teléfono y ahora en las redes sociales, las cuales cada vez se vuelven más vulnerables y se han convertido en el centro de atención de los maleantes.
Cito este ejemplo porque me convertí en estadística al ser víctima con la suplantación de mis cuentas de hotmail y facebook, desde donde personas desconocidas me impidieron entrar y pedían tarjetas de llamadas a mis contactos.
Aunque la mayoría de personas me conoce y saben que no soy capaz de hacer esta solicitud, otras fueron más ingenuas y cayeron en la trampa solo con la intención de ayudarme.
Pido mil disculpas a quienes fueron engañados, lamentablemente, en estos momentos no estamos seguros en ningún lugar y hay que estar alerta. Hoy me pasó a mí, pero mañana puede pasarle a usted.
Seguir alerta parece ser la única salida y ser más cautelosos. Antes de que alguien nos pida algo debemos preguntarnos si esa persona lo ha hecho en otras ocasiones o simplemente llamarla. No pasemos por ingenuos.
leídas